Redacción Deporpress | El filial del CD Tenerife cayó este domingo ante la SD Ejea por dos goles a cero y se complica muchísimo la posibilidad de ascender a la categoría de bronce tras este encuentro de ida.
El cuadro de Leandro Cabrera deberá remontar este marcador dentro de una semana si quieren estar en la tercera y definitiva eliminatoria para alcanzar la Segunda División B.
Solo tras encajar el segundo gol los blanquiazules se soltaron para buscar un gol con el que llegar con más opciones al choque de la Ciudad Deportiva Javier Pérez. Brian Martín dispuso de dos grandes oportunidades (75 y 77’) pero no encontró un merecido gol. Primero al ejecutar una falta directa y después al cabecear un saque de esquina.
Sin embargo el local Barba (81’) pudo incluso rematar a los tinerfeños a la contra, pero su intento, forzado, se marchó fuera.
Hasta el minuto 75 los aragoneses fueron claros dominadores, tirando de experiencia ante un Tenerife simple, sin juego y que se quitaba como podía el balón de encima. Solo la calidad de Faridi ponía algún atisbo de esperanza, pero el equipo jugaba demasiado alargado, sin llegar a conectar con Brian Martín.
Además se vieron con el tempranero gol de Mario Garde, que culminó un contragolpe a saque de esquina para el Tenerife B y adelantar a los suyos (1-0, 12). Lejo de reaccionar, el filial no supo dar un paso adelante, aunque Nadjib creó cierto peligro por su derecha. Para colmo de males Bolaños se tuvo que retirar lesionado (16’), dejando huérfana la pausa en el centro del campo.
Con el mismo guion se reanudó el partido tras el descanso, sin que los de ‘Mazinho’ encontraran ni ritmo ni combinación, sometidos al dominio local, muy cómodos durante todo el partido. Hasta que llegó la puntilla con el gol de Ramón (2-0, 67’), que recibió muy solo en la frontal para superar en el mano a mano a Galván.
De ahí al final el Tenerife B completó sus mejores minutos con las mentadas opciones para Brian Martín y la última del local Barba, pero el Ejea supo cerrar su portería para viajar a la isla con la portería a cero y la eliminatoria más que encarrilada.