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Media hora

Por @AleixValero

La derrota del Tenerife el sábado en León me dejó tan helado como a toda la afición blanquiazul. Cierto es que podía ocurrir, que la prácticamente impoluta marcha de los de Etxeberria tras su llegada tenía que sufrir algún traspié en un momento dado. En esta categoría, salvo el Sporting ahora mismo, es casi imposible firmar una racha como la que se estaba logrando.

Pero ahí no. El rival se juega su permanencia en la categoría, pero los jugadores estaban advertidos. Durante toda la semana, y en la previa al partido, el míster ya dejó claro que por mucho que la Cultural Leonesa se jugara parte de sus aspiraciones para salvarse, el margen de error del Tenerife respecto al play off era mínimo.

Ese margen de error ahora ya es nulo. Viendo el calendario que le queda al equipo, y aun a pesar del lustroso triunfo en El Sadar, perder no era una opción en el Reino de León. Aunque los resultados del resto de competidores dieron cierta tregua, y de dos puntos ahora la desventaja es de cuatro, lo cierto es que, habiendo ganado, el Tenerife estaría a solo un punto del Oviedo que es sexto.

Más allá de los números y diferencias, toca volver a remar, pero el Tenerife ha pinchado el penúltimo globo que le quedaba para poder llegar a la fiesta con algo. Las matemáticas (que no son ciencia exacta en el fútbol) obligan no solo a ganar todo lo de casa: Huesca, Almería, Sporting y Albacete, si no ha hacerlo también en al menos en una de las tres salidas…como mínimo: Vallecas, Reus y Cádiz. De los siete rivales que quedan en el camino cuatro son mejores que los tinerfeños a día de hoy, por eso había que ganar en León.

Injusto sería echarle la culpa ahora a esa media hora (un poco más) y caer en el error de pensar que ahí es donde el Tenerife ha tirado la temporada. La tardía reacción de los jugadores, pero especialmente de la directiva en provocar el relevo en el banquillo hizo que se fuera pinchando globo tras globo hasta quedarse en la puerta de entrada a la fiesta con uno solo, y con peligro de perderlo antes de tiempo.