Redacción Deporpress | Han pasado ya algo más de siete años del último aplazamiento de un partido oficial de Liga del CD Tenerife en el Rodríguez López.
La última ocasión en la que los blanquiazules no pudieron disputar con normalidad uno de sus encuentros en casa fue en la temporada 2010/11, y que terminó con la pesadilla del descenso a Segunda División B.
Además se dio, por aquel entonces, una ‘curiosa circunstancia’. El CD Tenerife entrenado por Juan Carlos Mandiá tenía que recibir en el Heliodoro al Granada en la 15ª jornada el fin de semana del 5 de diciembre de 2010, pero una huelga nacional de los controladores aéreos en todos los aeropuertos trajo en jaque los desplazamientos por avión durante todo ese fin de semana.
De este modo ni la expedición del Granada, que lograría al final de temporada el ascenso a Primera División, ni el colegiado designado para dirigir aquel partido, pudieron viajar hasta la isla a tiempo, por lo que fue suspendido.
Al final el partido se jugó el 26 de enero de 2011 pero ya sin Mandiá al frente del equipo. El Consejo de Administración había destituido tras la 21ª jornada al técnico, llegando Antonio Tapia al banquillo insular con la finalidad de rescatar al equipo.
Antes de dirigir a los tinerfeños en la 22ª fecha, Tapia se estrenó en ese choque que había sido aplazado de la 15ª jornada. En su debut el Tenerife no pasó del empate a dos goles antes los nazaríes, con goles de Antonio Hidalgo y Julio Álvarez.