Redacción Deporpress | Cierto es que Martí apenas tuvo tiempo de poder juntar a Luis Milla y Álex Mula en su Tenerife, tanto como que ya no vale la pena hablar del tiempo perdido en continuas pruebas, ensayos, dibujos, alternativas y vaivenes que no conducen a nada, incluso teniendo en cuenta el infortunio en forma de lesiones y otras circunstancias que no ayudaron a formar un Tenerife reconocible.
Insultantemente pronto sería ahora calificar al Tenerife de Etxeberría como maravilloso. En solo una semana es imposible armar un equipo, pero el que hemos visto este domingo contra el Córdoba se ha asemejado bastante en fases del principio de temporada, cuando los tinerfeños arrasaban en el estadio, incluso remontando partidos como al Granada con un hombre menos.
Los nuevos, Milla y Mula, han aportado ese aire fresco que necesitaban equipo y afición. Y no es menos cierto que poder disponer, por fin, de Villar en plenitud de facultades físicas (cruzamos dedos), pero más que el nuevo entrenador lo coloque en su puesto natural, el que más conoce, la derecha.
Vino Villar a disputarle un puesto a Suso, aunque el anterior entrenador confesó que lo veía más como delantero (¿?)… pues su doblete de hoy viene firmado desde el extremo. De su recuperación y de ver las mejores versiones, como hoy, de los Malbasic, Casadesús o Longo, cuando juegue, depende mucho que el Tenerife pase menos apuros y, semana a semana, vaya cotizando al alza.
A veces los profesionales del fútbol complican demasiado las cosas, aunque no es menos cierto que los toros se ven de otra forma desde la barrera. Salvo un par de piezas, y hechos puntuales en forma de lesiones o sanciones, este será el Tenerife que veamos a partir de ahora. Doble pivote, dos extremos, media punta y delantero; no hay más, ni es para menos.
En este primer partido Etxeberría se ha limitado a poner sus piezas cada una en su sitio, y cuando tenga a Aitor Sanz disponible, y a Longo a tope, cerrará el círculo que ha iniciado en el Heliodoro. Pero el nuevo míster no es tonto, y habló claramente en rueda de prensa. O aquí defienden todos, o sufriremos. Eso es lo que lavó la cara al equipo de la segunda parte. Con Mula y Villar ayudando más y mejor en tareas defensivas, e incluso con Casadesús más generoso en el esfuerzo, el Tenerife desarboló a su rival sin complicaciones; sota, caballo y rey.