Redacción Deporpress | Así. Sin más. Que Serrano acierte de nuevo como lo hizo el invierno pasado. Con un equipo invadido por las lesiones (lo de Villar es para tomárselo muy en serio), a esta plantilla no le queda otra que encomendarse a la pericia del Director Deportivo para que sea capaz de encontrar tres o cuatro nuevas opciones con las que Martí pueda recomponer a un grupo de trabajo al que se le aleja el ascenso directo con el paso de las semanas.
Y quizá fuera justo entender que lo de La Romareda fue una cadena de sucesos que derivaron en el fatídico desenlace. Pero tampoco sería del todo real achacar el haber perdido a dos lesiones, un palo de agua y poco más. El Zaragoza falló un penalti, con lo cual el asunto podía haber finalizado peor.
La próxima semana deben empezar a llegar refuerzos si se sigue apostando por Martí para el banquillo. Si no, entonces sería conveniente tomar alguna decisión distinta. Porque la pregunta es: ¿se fichará acorde a la demanda de lo que entiende el entrenador que necesita o será el Director Deportivo quien lo haga desde su punto de vista? Una u otra respuesta lleva encadenada soluciones al futuro del Tenerife diferentes. Pero algo debe pasar cuanto antes o de lo contrario la temporada se habrá tirado a la basura a mitad de camino.