Redacción Deporpress | Paco Montañés, lesionado el pasado fin de semana ante el CD Numancia en su tobillo izquierdo, fue el jugador elegido por el CD Tenerife para atender a los medios de comunicación este miércoles, al terminar el entrenamiento en el que, lógicamente no participó.
Apoyado en dos muletas el mediapunta manifestó en la sala del prensa del Mundialito que las primeras horas “son las peores” en el apartado anímico, pero que espera ir a cada entrenamiento de sus compañeros porque le alegra “verlos por la mañana”, además de reconocer que Grego, el jugador del Numancia que le lesionó ya se ha “disculpado” con él, a través del teléfono.
La lesión.- “Las primeras horas son las peores sobre todo psicológicamente. Estoy fastidiado pero no puedo hacer nada, vengo para ver a mis compañeros. Me molesta, pero dentro de lo malo, estoy bien. El impacto fue fuerte y me pilla con el pie apoyado. Fu doloroso, sabía que iba a ser malo. Vi que era imposible apoyar el pie, tuve mala suerte de que me pillara apoyado. Fue una jugada con poca explicación. Los compañeros se quedaron parados porque pensaban que iba a pitar falta; yo pensé que hasta le iba a sacar roja, fue un patadón enorme. Aitor (Sanz) me dijo que iba cabreado por no pitar la falta y lo expulsan a él. Son dos acciones que condicionaron el partido”.
Ánimos.- “Ellos (sus compañeros) me animan, son geniales, y el míster se ha preocupado por mi desde el primer minuto. Desean que vuelva, empezaba a entrar en el equipo y ahora es jodido volver a empezar. Me alegra verlos por la mañana”
Lesiones pasadas.- “Falta concretar lo que es al final porque aun no se puede ver bien. El año pasado tuve una rotura en el Levante, pero esto será diferente, no sé el tiempo que será, pero para mí ya es grave perderme un entrenamiento. No me quiero comer la cabeza, quiero ser optimista. El pie está muy hinchado, hay que esperar a que baje para saber el tiempo al final. Se tiene que bajar el edema y espero que sea para menos, quiero apoyar el pie, intento ser positivo”.
Disculpas de Grego.- “Me llamó un compañero del Levante porque le había pedido mi teléfono y ya se ha puesto en contacto conmigo. Fue majo y no me quiso hacer daño, fue una pena, pero me pilló apoyado y es más grave”.