Redacción Deporpress | Juan Villar fue el jugador más regular del Tenerife en el Carlos Tartiere. En andaluz cambió el signo del partido con su entrada y con su tanto. Desequilibró en el uno contra uno, se asoció bien y demostró tener una velocidad más que el resto. Su remate en el gol es para grabar.
Dani Hernández: No reaccionó a tiempo para obstaculizar a Saúl Berjón en el gol local. Le costó blocar algunos tiros lejanos, pero dominó el juego aéreo e intervino con acierto en el descuento.
Raúl Cámara: Le tocó verse las caras con un jugador muy vertical como Aarón Ñíguez, que le hizo trabajar a destajo. La teatralización de su ex compañero le hizo un flaco favor.
Aveldaño: Salvó un tanto cantado de Saúl Berjón bajo palos nada más comenzar la segunda mitad. Es contundente y cumple cuando no se complica. Bien por arriba.
Jorge Sáenz: Rompió el fuera de juego en el primer gol del Oviedo al estar más retrasado que sus compañeros de zaga. Luego se fue entonando y, salvo en esa acción, mostró su nivel habitual.
Iñaki: Le tocó centrarse en las tareas de contención y cumplió con su cometido en un partido para darse pocas alegrías ofensivas. Cuando lo hizo no tuvo la precisión de sus últimas apariciones.
Aitor Sanz: Otro partido sobresaliente. Su físico le permite desplegarse por toda la medular y, además, estuvo acertado con el balón. Su asistencia con el exterior a Juan Villar es para enmarcar.
Vitolo: En un partido de mucho balón dividido, le tocó multiplicarse. Desahogó bien cuando le tocó construir e incluso contribuyó a darle pausa al ritmo de posesión cuando el partido lo requería.
Montañés: Demostró su verticalidad al sacarle una tarjeta amarilla a Verdés al poco de iniciarse el encuentro. Luego se fue diluyendo paulatinamente y terminó sustituido al descanso por Martí.
Casadesús: Estuvo demasiado intermitente y rara vez logró contactar con Malbasic en labores ofensivas. Con todo, siempre aporta y el balón suele salir mejorado cuando pasa por él.
Juan Carlos Real: Impreciso en los envíos al área y sin brillo a balón parado. No tuvo el protagonismo de otros encuentros. Un tiro desde lejos y centrado fue su bagaje. Sustituido.
Malbasic: El árbitro le hurtó la única ocasión clara que tuvo en el primer tiempo al señalar un fuera de juego inexistente. Se desgastó tirando desmarques que fueron estériles en su mayoría.
Villar: El andaluz tiró del equipo cuando más lo necesitaba y fue decisivo. Es inteligente y hace daño entrando desde la banda o buscando balones a la espalda de la defensa. Definió de lujo.
Tyronne: Entró para que el Tenerife mejorase su fútbol combinativo y solo lo consiguió en ocasiones. Acusó problemas físicos en algunas fases y aportó cosas interesantes con el balón.
Alberto: Salió en el epílogo para reforzar la zaga y el juego aéreo. Le tocó emparejarse con Toché en un duelo que echó chispas en algunas acciones. El asturiano y él acabaron amonestados.