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El gran cambio

por @juanjo_ramos

Algo ha cambiado en el CD Tenerife. De repente, elecciones mediante, el club se ha abierto a su afición. Se ha reunido con las peñas, organizó una cena navideña, impulsando incluso la creación de una Federación de Peñas. Es verdad que todo eso se había hecho con anterioridad, pero hay que aplaudir el gesto.

También ha querido, con la incorporación de Julio Durán como figura responsable de llevar a cabo la idea, acercarse a los clubes de la Isla y ha puesto en marcha para ello el proyecto +Base. La intención es cuidar más esas relaciones y facilitar la llegada de las jóvenes promesas al club blanquiazul. Cierto es que ese tipo de reuniones, así como el impulso de convenios de colaboración ya se habían puesto en marcha durante la época de Sesé Rivero. Pero cualquier empujón viene bien para mejorar o reactivar.

Se han realizado incesantes promociones para mejorar la afluencia de espectadores, ya sea regalando entradas a abonados o grupos de Carnaval, o fijando precios asequibles para abonos de segunda vuelta o packs de entradas. También es algo que se viene repitiendo en las últimas temporadas, aunque en esta ocasión se ha profundizado más.

No me voy a olvidar de la versión del nuevo himno del CD Tenerife, que corre a cargo del grupo “Ni 1 pelo de tonto”, autor del tema del Carnaval 2016, el himno del centenario de las murgas en 2017 o el himno del Granadilla Egatesa también de reciente lanzamiento, entre otras cosas dentro de la hiperactividad de esta formación en los últimos años.

Pero el gran cambio, no se engañen, no son estas cosas importantes pero secundarias en el funcionamiento deportivo y económico de la entidad. El gran cambio es la trayectoria deportiva. Por eso, hay que dar las gracias a Alfonso Serrano, a José Luis Martí y, sobre todo, a la plantilla. Su tercera posición en la Liga es la que de verdad ha permitido que se perciba ahora lo que hace la entidad de forma positiva o que las gradas estén muchísimo más pobladas. Incluso, que los críticos que antes alzaban la voz por cualquier bobería guarden ahora un obligado silencio.

Seguimos sin patrocinador en la camiseta para los partidos de casa, sin Fundación y sin reformas en la Ciudad Deportiva (llegarán pronto parece) o en el Heliodoro, donde las cantinas y los baños siguen dejando bastante que desear. Y donde falta todavía una tienda y un museo del Tenerife como Dios manda. Y sin muchas otras cosas que antes eran vendidas como grandes carencias. Incluso, hay un canterano que no termina de renovar tras siete meses de negociación. Pero nadie dice que el club se está equivocando, como sí se hizo con anterioridad en los casos de Ayoze Pérez, Omar Perdomo o Nano.

Al albor de las victorias se trabaja mejor. También en los despachos. Ganar, amigos, lo cura todo. Hasta el desapego.