Por @fllombet
Previa parada en Murcia, el Canarias afrontará otro partido de los que grabaremos y guardaremos para poder mostrarlo, dentro de unos años, como otro ejemplo más de la mejor temporada en la historia del Club en la máxima categoría del baloncesto español con el añadido de su periplo europeo.
El empate en tierras francesas ha desatado, aún más si cabe, la ilusión por hacer algo muy grande. Imaginar al equipo en una final four continental era algo impensable hace unos meses. Esa imaginación ha pasado a ser posibilidad tras otra demostración de EQUIPO realizada por los aurinegros ante el Asvel de Lyon.
Queda lo más difícil, y no trato de poner venda antes de la herida. Pero sí me parece oportuno verbalizar que ese empate, lejos de dar sentido de superioridad para nuestro equipo, lo que significa es igualdad. Porque en equipos de alta competición casi puede dar igual jugar de local o hacerlo de visitante. La gestión de la presión de ser favorito puede ser un aliado para el conjunto que juega fuera de casa.
El trabajo defensivo y el control de pérdidas en ataque, para evitar el ritmo de los franceses, fueron determinantes para llevar el partido al terreno que quería Vidorreta. Esas dos claves deben volver a ser premisas para el choque del miércoles; además, tocará estar acertado en el lanzamiento exterior, algo que en los dos últimos partidos no ha sucedido.
Por último, para ese día, el pabellón debe llevar al equipo a sentirse cómodo. Es la primera final. Es un partido para todo o para nada más en Europa, por eso se va a volver a llenar el Santiago Martín. Ya hay ganas de que llegue.
Pero antes habrá que pasar por Murcia en la competición nacional. Probablemente sea el lugar menos deseado como previa a un choque tan trascendental como lo es el de la Champions.
Murcia siempre ha sido rival incómodo, de mucho desgaste físico y con un juego casi al límite de lo permisible en cuanto a criterio arbitral. Con el regreso al banquillo de Katsikaris, tras la destitución de Óscar Quintana, el equipo ha mejorado rendimiento. Han ganado tres de sus últimos cuatro partidos, siendo derrotados solo por el Barcelona en el Palau. Aún aspiran a meterse en playoff, pero su margen de error es mínimo. Una derrota en casa casi dilapidaría esas opciones.
Con esta previa, y teniendo en cuenta los centros de interés actuales de cada plantilla, la victoria de los nuestros parece poco probable. Aun así y con la ilusión de seguir estando arriba, nadie descarta que el Iberostar Tenerife complete otro Desafío en la previa del sueño europeo que vamos a vivir el miércoles.