Redacción Deporpress | Sin querer dar nombres, Miguel Concepción, presidente del CD Tenerife, se quejó este martes en su encuentro informativo con los medios de comunicación de que “queremos recoger lo sembrado, pero no siempre lo conseguimos, muchas veces por el entorno, vuelven locos a los chicos y después muchas veces vienen las desilusiones”, en referencia a los jóvenes valores de la cantera, como Nano, y ahora los casos de Jorge o Cristo González.
Estas fueron sus palabras respecto de los valores de la cantera, y las intenciones del club: “No vamos a esperar a ver qué ocurre con la temporada, se espera el momento adecuado con los jugadores que acaben contrato y que la dirección deportiva estime renovar. El equipo está cohesionado, no veo a jugadores preocupados, ni a los que se le vence el contrato, es un poco pronto, en un mes habrá que empezar las negociaciones. A nuestra cantera le damos mucho cariño, van creciendo con nosotros, pero lo triste muchas veces es que cuando de verdad te pueden aportar quieren irse a otro club mayor. Hacemos lo que está en nuestra mano para que se queden, pero a veces los chicos no quieren y hay un enjambre de representantes que están a ver cómo cazan la pieza de los jóvenes y les lavan la cabeza. Tenemos que luchar contra todos esos factores. Queremos que se queden aquí, nacen y crecen con nosotros y queremos recoger lo sembrado, pero no siempre lo conseguimos, muchas veces por el entorno, vuelven locos a los chicos y después muchas veces vienen las desilusiones, pero hacemos el máximo esfuerzo para que se queden. No impedimos que si un chico tiene más futuro o puede jugar en Primera pueda salir, pero lo que es del club es del club, y si hemos invertido en ti al menos firma el contrato y luego haya un rédito si quieres salir No puede ser que den la espalda al club y nos quedemos sin lo sembrado. Hay que cambiar algunas normas para que los clubes queden más protegidos, vienen equipos grandes que se llevan jugadores a través de intermediarios. Muchos salen sin haber madurado lo suficiente y después vienen los fracasos”.