por @juanjo_ramos
Lo notas en las redes sociales, el nuevo barómetro de la vida. Pero también en la calle, en la cafetería donde desayunas, en el gimnasio, en el trabajo o con la familia. De repente, todo el mundo vuelve a hablar del Tenerife. Algo ha cambiado. Podríamos decir que son los resultados, la clasificación. Y no nos equivocaríamos. Pero creo que hay algo más.
Por primera vez en tres años se respira ilusión. Futbolistas como Aarón Ñíguez o Amath N´Diaye entran por los ojos, canteranos como Jorge y Cristo González empiezan a cruzar la frontera entre promesa y valor real y los nuevos, ya sea por la exótica procedencia de Shibasaki o porque vienen de Primera (Tyronne y Rachid) inspiran confianza.
El foco de negatividad que creció desde la presunta discrepancia con Álvaro Cervera, mutó en una crítica feroz a Alfonso Serrano y se descubrió finalmente como la oposición a Miguel Concepción calla ahora. Se aferra levemente a la crítica de lo antiguo y eleva a los altares a Víctor Pérez Borrego. Pero ya se ha subido al barco.
Puede que sea por conveniencia, pero me parece que empiezan a vislumbrar un futuro próximo a la Primera División. No es que este equipo vaya a ascender seguro. Ni siquiera tengo claro que vaya a disputar el play off. Pero sí resulta evidente que está en el camino. Un camino al que le quedan kilómetros por recorrer. Habrá repechos, obstáculos y tropiezos. Puede que heridas. Pero al menos todos, sin excepción, ansiamos llegar a la meta. Hasta al más negativo e interesado en el entorno del CD Tenerife le vendría bien un ascenso.
Por eso estoy convencido de que se ha dado un gran paso. Permítanme que lo disfrute. Y sí, da gusto volver a hablar del equipo a todas horas y en cualquier sitio. Y escuchar lo bueno que es Amath, la necesidad de que Choco alcance su mejor nivel o si en el centro del campo debe jugar fulano o mengano.
Ya hasta da gusto escuchar a los que te recuerdan, como si de una señal del Universo se tratara, que en el último ascenso estaba el Sevilla Atlético en Segunda, que el Tenerife siempre sube en año impar o hasta que Oltra comparte nombre con Martí: José Luis. Cuando llegan los pensamientos positivos, todo fluye. Que siga así.