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Fiestas de Invierno

Por @beatrizpalmero

El invierno, entre las letras, siempre viene asociado a la desolación, a la tristeza, a la soledad. Y bueno, lo cierto es que el frío siempre parece traernos algo de melancolía, nos lleva a acurrucarnos en una manta buscando el calorcito y los buenos momentos  parecen venir a nosotros mientras nos tomamos una taza caliente de una reconfortante infusión de jengibre. Pero en estas islas que hasta en invierno son cálidas, el invierno nos trae otros aires. No en vano, invierno en Canarias es casi sinónimo de Carnaval, y ya en Navidades los polvorones nos traen aromas de la fiesta de don Carnal. La culebrilla se nos va metiendo en el cuerpo y empezamos a mirar el calendario a ver cuántos días quedan para desmelenarnos en pleno invierno. Si además añadimos que nuestro equipo de siempre ha empezado el año calentando motores para evitar congelamientos tardíos, se añaden ilusiones a estos meses fríos.

El cierre de mercado invernal, por añadidura, ha venido a sacarnos una sonrisa adicional a la que no estábamos acostumbrados. Si otros años nos hemos encomendado a la incertidumbre y la esperanza ante los refuerzos invernales, en este, directamente, nos hemos abonado a la ilusión. Los fichajes han sido sorprendentes y, sobre el papel, vienen a aportar un salto de calidad. A la incorporación y debut de Tyronne, ya conocido por estos lares, se vienen a unir en el último día de mercado, el centrocampista francés Rachid Aït-Atmane, procedente del Sporting de Gijón, y el japonés Gaku Shibasaki, que deslumbró a todos en el pasado Mundialito de clubes en el que, junto a su equipo, el Kashima Antlers, puso contra las cuerdas al Real Madrid en la final.

Sobre el papel, los refuerzos son buenos. Falta ver la adaptación al grupo, que se presume más fácil para Tyronne, especialmente, y para Rachid, que cuenta con otros compañeros de habla francesa en el Tenerife, que para el japonés. Shibasaki prueba por primera vez en Europa y debe adaptarse al fútbol español… y al idioma. En cualquier caso, como siempre, habrá que esperar para juzgar el acierto o no de estos fichajes. De momento, las reacciones que su llegada han provocado me recuerdan que, cómo no, en esta isla somos más propensos a las Fiestas de Invierno que a la imagen que la literatura nos ofrece siempre de esta estación.