Tras el triunfo de ayer hay algo más que tres puntos. Como comentó Martí la pasada semana en la previa, la dirección deportiva ya ha puesto las cartas sobre la mesa pero sus opciones no tomarán decisiones hasta más allá del 20 de enero. Por varias razones: porque a falta de unos diez para cerrar el mercado todo irá más deprisa, los futbolistas deseados entenderán que son mercadeo de invierno (segundo plato tras el verano), y que no están para pedir caviar y salmón fresco todos los días entre sus exigencias para acceder a los deseos de los interesados.
Ganar al Zaragoza supone alejar al equipo maño, por ejemplo, en la pelea que mantienen por Chuli. Que aunque no está por la labor de dejar la península ibérica (con el frío que hace), no sería lo mismo jugar la segunda vuelta en un equipo que parece inmolarse en el campo por semanas que otro que ya se ha metido en puestos de play off y que, con su ayuda, podrían asentarse en la zona alta y él, además, mejorar su caché para el año que viene. Chuli no tiene las garbanzas ganadas más allá de junio así que de hacer una buena competición depende su futuro y su bolsillo.
La otra razón por la que la victoria ante el cuadro maño ha sido balsámica es porque aliviará el ruido que suponga la marcha de jugadores que, desgraciadamente, no han podido aportar toda la calidad que atesoran en sus botas. Bien porque las cosas no han salido o porque el resto ha jugado a un nivel competitivo muy alto, en estos días se conocerán qué jugadores abandonan la disciplina después de llegar a comienzos de verano como revulsivos.
Y para terminar, el efecto reclamo que supone jugar un segundo partido en casa el próximo sábado. Ante el Córdoba que tampoco está para tirar voladores. Iniciar la segunda vuelta con 33 puntos en la mochila no estaría mal. Superar los 10.000 aficionados en el campo tampoco. Será un partido, como bien expresa la última campaña blanquiazul «a cara de perro». Yo nunca he dejado de pensar que mimbres hay, como mínimo, para disputar los play off. Recuerden que de los de arriba en febrero le llegará la pájara a más de uno. Y es ahí donde si el Tenerife está en racha, sacarlo será imposible. Por mucho que le duela a los que no hacen sino poner velas cada fin de semana para que este bendito club se vaya a la mierda.