Por @fllombet
El final del 2016 para el Iberostar Tenerife coincidió con un premio enorme, clasificarse para disputar la Copa del Rey en Vitoria.
Ha sido un año que la entidad recordará entre los mejores de su historia. El final de liga pasado, quedando muy cerca de participar en las eliminatorias por el título, y la primera vuelta de este curso, han tenido bastante más luces que sombras.
Sombras relacionadas solamente con lesiones y esfuerzos económicos para no sesgar en exceso el potencial de la plantilla. Luces, todas aquellas victorias deportivas y gestiones de marketing social que están posibilitando que el Club Baloncesto Canarias, y Tenerife, ocupen portadas en medios de comunicación y redes sociales.
Los números de la primera vuelta, en liga ACB, son casi inmejorables para un equipo con el presupuesto del de los aurinegros. Solo un partido perdido en casa y más triunfos a domicilio que derrotas, son los tangibles de un equipo que a pesar de haber ido perdiendo efectivos, en forma de lesiones, a medida que ha ido avanzando la competición, no parece haber disminuido su potencial ni su ambición por seguir ganando.
Las dos últimas victorias, ante Andorra y en Estrasburgo, no solo han servido para sumar tangibles sino que casi han sido más tarjetas de presentación de que este equipo sigue aspirando a ganar en cada encuentro. Atrás quedó la desolación con el percance de Javi Beirán y los comentarios sobre que este equipo iba a terminar la temporada viviendo de las rentas. Les ha faltado tiempo para demostrar que no será así.
Y con este buen sabor de boca, el mes de enero se presenta más atractivo, si cabe. En el Santiago Martín se jugarán dos partidos consecutivos de liga europea que podrían decidir la clasificación matemática, como líderes, para la segunda fase de la competición continental. Y la primera vuelta de la liga ACB se cierra recibiendo al Barcelona, para cuya visita quedan muy pocas entradas a la venta y con la ilusión, multiplicada por mucho, de conseguir derrotar al Barcelona.
Pero antes, Manresa. Este domingo el Iberostar Tenerife juega en tierras catalanas. Probablemente el choque menos atractivo de este mes de enero, pero no por ello menos importante y casi más exigente para los nuestros. Después de tantos halagos, la visita al colista puede suponer una distracción.
Cierto que Manresa solo ha ganado un partido en su pista, pero lo hizo hace una semana lo que sumado a los movimientos en su plantilla en las últimas fechas, le pueden convertir en un equipo diferente. Ganar allí nunca ha sido fácil. Es una pista con mucha presión ambiental y hay que estar muy concentrados para poder obtener una victoria.