Redacción Deporpress | El año 2016 será recordado en el CB Canarias como el del regreso, 27 años después, a una competición europea. El noveno puesto conseguido por los de Txus Vidorreta le valieron a los aurinegros para recibir la invitación de la FIBA para participare la recién creada Basketball Champions League, siendo el único conjunto español en hacerlo. El resto se reparten entre la Euroliga y la Eurocup. Hay que remontarse muy atrás, hasta la campaña 1988/89 para recordar la última presencia de la entidad en Europa.
El bautizo continental del equipo aurinegro se produjo casi de manera casual durante el curso 1977/78 cuando el entonces denominado Canarias Caja Rural aceptó una invitación para competir en la Korac ante la renuncia de la mayoría de equipos de la División de Honor española. El Padre Adán ejercía de presidente del conjunto canarista, con Pepe Cabrera al frente del primer equipo. Artífice una década antes de los años gloriosos del RC Náutico en la División de Honor, el técnico palmero intentaba ascender a los aurinegros a la élite por primera vez en su historia. Tras varias promociones fallidas, el Canarias Caja Rural, instalado en el Colegio Luther King desde hacía apenas un par de años, aceptó el reto de la Korac para darle un espaldarazo a su proyecto. Corría el mes de noviembre del 77 y el adversario de turno fue el SSV Hagen, un equipo alemán de media tabla que tres años antes había ganado la Bundesliga. Formado íntegramente por jugadores nacionales, todos canarios menos uno, el Canarias cayó en la ida (88-67). La vuelta, disputada en la Isla, supuso también otra derrota (92-110).
Hubo que esperar un lustro para que el Canarias jugara por fin en División de Honor y más de una década para que la familia aurinegra volviera a disfrutar de la Copa Korac. Ocurrió en la temporada 88-89, fruto del sexto puesto conseguido el curso anterior, y el grupo que entonces dirigía José Carlos Hernández Rizo, pasó incluso a la segunda ronda, tras eliminar al Birmingham Bullets en la primera: 84-96 en la ida y 96-72, en el Ríos Tejera. El entonces llamado CajaCanarias caería luego en la siguiente eliminatoria ante el Malinas belga, tras ganar por 81-72 en la ida celebrada en el Juan Ríos Tejera y perder en la vuelta por 97-84, en un partido rocambolesco, donde los aurinegros concluyeron jugando con solo tres hombres en pista, por acumulación de eliminados.