Redacción Deporpress | Hoy solo valía ganar, lo demás daba (casi) igual. Tres puntos de oro, no por la clasificación en sí misma, si no para agarrarse a un término que se está poniendo de moda últimamente en el mundo del fútbol: crecer.
Una palabra, crecer, que sirve para (casi) todo. Para tapar las carencias de un equipo y justificar que, con tres puntos más en el bolsillo, el siguiente fin de semana será mejor. Que con tres puntos en la clasificación cualquier grupo gana confianza para el siguiente compromiso ¿Confianza? Puede, ¿Fútbol? Eso está por ver. Pero nos vale.
Sí, nos vale. Nos vale porque en esta Segunda División en la que dos triunfos te meten en play off y (casi) te crees equipo de Champions y dos derrotas te mandan al baúl de los recuerdos donde está la guillotina para cortar cabezas, casi siempre alejadas del césped en el día a día, ganar está por encima de cualquier cosa.
Hoy salimos del Heliodoro contentos, muy contentos por el triunfo. De la forma de conseguirlo ya nos iremos olvidando esta semana, donde tendremos el pecho un poco más inflado para ir a Lugo…total, ya les ganamos allí en Copa hace nada.
Pero este Tenerife, que hoy ha ganado, no ha jugado ni mucho menos mejor que en otros partidos en los que apenas pudo empatar, incluso perdió. Pero da igual, porque crecemos. Esta contracrónica no es, ni mucho menos, un alegato crítico contra el fútbol desarrollado por el Tenerife contra UCAM Murcia, es simplemente una constatación de lo pobre que se está volviendo el fútbol en general y de que, como todos sabemos, solo importan los resultados.
Y estos dicen ahora que los de José Luis Martí no pierden desde hace cinco partidos, en Oviedo, y vuelve a pasar de estar en puestos de descenso en el minuto dos de partido, a solo dos puntos del play off de ascenso, a solo dos del séptimo puesto que ocupa precisamente…el Lugo ¿Y si ganamos allí? ¿Y si el equipo se mete en play off? ¿Qué hacemos con las guillotinas? Pues eso, hay que crecer, lo demás da (casi) igual.