Por @beatrizpalmero
Cada lunes miro la clasificación y me pregunto qué clase de liga es esta. El Tenerife está a dos puntos del descenso y a tres del play off. Ahí en un puño. Una racha positiva o negativa puede marcar la diferencia en pocas semanas. La buena noticia es que el equipo de Martí ya ha pasado la racha mala. O al menos quiero creerlo. Porque en la tarde de su reencuentro con el gol, los blanquiazules perdieron a Choco Lozano, que al fin había visto puerta, y a Aarón Ñíguez, que en los últimos partidos está aportando un poco de chispa en el ataque en un equipo atenazado. Perder a dos referencias en ataque no es el mejor panorama después de haber pasado por un momento difícil. Claro que cabe preguntarse si en la jornada 12, con 30 aún por delante y estando la liga tan apretada, no exageramos para hablar de momento difícil.
Y siempre me hago la misma pregunta… En una liga tan igualada, ¿hasta qué punto es determinante el ambiente hostil que vive el equipo jornada tras jornada? Siempre hemos mirado con asombro ambientes tan exigentes como Valencia o Zaragoza, donde parece que la afición nunca está de acuerdo con lo que hace su equipo. Pero, ¿aquí es muy diferente el ambiente? Y, con preocupación, tengo que reconocer que no. El domingo ante el Rayo, el equipo encajó muy pronto el 3-2, a pesar de haber hecho méritos para tener una ventaja más holgada. Los blanquiazules se mostraron entonces ansiosos, los nervios empezaron a hacer mella y, sobre todo, el miedo a perder otra vez en un partido que se había convertido en una final (¿de qué?).
El equipo sufría, se notaba su inseguridad desde la grada… Pero ¿qué hicimos? Se nos ocurrió que a falta de 5 minutos y con el Tenerife hecho un flan era un buen momento para arremeter contra la directiva. Una directiva que, recordemos, fue reelegida recientemente nos guste o no. Yo no salía de mi asombro. ¿No había otro momento para eso? ¿A principio del partido? ¿A su término? Seguro que los jugadores no se sintieron precisamente arropados en aquel momento.
Situaciones como ésta me generan tristeza. Porque luego se nos llena la boca presumiendo de afición y de sentimiento por este equipo. Yo entiendo mi afición por estos colores de otra manera. Con mi equipo a muerte, esté bien, mal, en Primera o en Tercera. Que para la directiva hay otros foros donde expresarse y recordemos que los accionistas se expresaron recientemente. Pero claro, vivimos en un país donde no se respeta la mayoría si no estamos de acuerdo con ella. Pues así nos va. Y así le va al Tenerife.