Por @RamonFuentes74
El deporte femenino es el reflejo de la superación y éxito. Estas deportistas son las madres de las futuras generaciones. Todas estarán en el Museo del Deporte que arranca en Sevilla el próximo 1 de diciembre.
Entrados como estamos ya en el mes de octubre, que lejos queda ya la cita olímpica de Río del pasado mes de agosto. Un momento que hemos revivido esta semana gracias a diversos actos institucionales, especialmente la recepción de los Reyes a la delegación y medallistas olímpicos.
Una cita que ha servido para recordarnos él papel que día a día va adquiriendo el deporte femenino en nuestro país. Allí estaban las cuatro reinas de España, cada una con sus particularidades pero las cuatro con un elemento en común: un gen ganador y de superación innato.
Estoy hablando de Maialen Chourraut, Ruth Beitia, Carolina Marín y Mireia Belmonte. No quiero por supuesto olvidarme de Lidia Valentin y las chicas del baloncesto.
Todas representan la nueva realidad del deporte patrio donde las mujeres adquieren cada día más una importancia capital. Donde avanzan a pasos agigantados acabando con esa diferencia sideral que existía antes respecto al deporte masculino.
Otro buen ejemplo es el fútbol femenino. El despegue experimentado desde el Mundial de Canadá es espectacular. Pues bien esta semilla que emerge debemos cuidarla, alimentarla y protegerla. Actualmente con sus recientes logros han catapultado el deporte español a lo más alto. Pero además ellas son también las madres de las futuras generaciones.
Todas ellas tendrán un espacio de honor en el Museo del Deporte que arranca en Sevilla el próximo 1 de diciembre. Allí estaremos hasta mediados de enero para luego seguir por Mérida, Granada, Valladolid, Pamplona, Burgos, Tarragona etc… una experiencia que no debéis perderos. Allí estarán todas ellas junto a Laia Sanz y muchas otras mujeres. Porque las mujeres al poder