Redacción Deporpress | Después de dominar todo el partido y crear innumerables ocasiones de gol, el Tenerife cerró la quinta jornada con cara de pocos amigos. El grupo desplegó un gran juego pero faltó lo más importante: que la pelota entrara para sumar tres nuevos puntos.
Dani Hernández: Sin demasiado trabajo durante todo el partido. El Tenerife siempre fue el claro dominador del encuentro.
Cámara: Cuando tuvo ocasión se incorporó al ataque. Serio en la retaguardia.
Germán: Se consolida junto a Ruiz en el centro de la defensa. Bien cuando tuvo trabajo.
Carlos Ruiz: Amo y señor de la zaga, maneja los tiempos como nadie. La experiencia es un grado.
Camille: Mucho más activo en la primera mitad que en la segunda. Aún así hizo un buen encuentro.
Marc Crosas: Buscó los espacios para asistir a Lozano aunque el Mallorca siempre se lo puso difícil.
Vitolo: Serio y moviéndose de una banda a otra.
Aitor Sanz: Regular como cada jornada. Nunca desentona.
Suso: Al igual que Camille, mucho más activo en la primera parte.
Amath N’Diaye: Que juegue en el Tenerife es una bendición. Si tuviera gol sería imposible verlo jugar en la Liga 123.
Antony Lozano: Contó con alguna que otra ocasión de gol. La más clara se marchó rozando el palo. Imprescindible en la delantera tinerfeña.
Aarón Ñíguez: entró por Crosas. Sin protagonismo en el ataque y al que aún le falta ritmo de competición.
Jouini: el tunecino entró a falta de 13 minutos por Aitor Sanz y en la primera ocasión pudo haber hecho el gol de la victoria.
Omar Perdomo: fue el último en pisar el campo por Cámara. Tuvo cinco minutos de juego. Insuficiente para desplegar toda su calidad.