Redacción Deporpress | Amath N’Diaye volvió a ser el mejor de los blanquiazules sobre el césped del Juegos del Mediterráneo. Fue el jugador más peligroso del Tenerife y es una pesadilla para cualquier defensa de Segunda. Suyo fue el centro que decidió el encuentro.
Dani Hernández: En su habitual línea de sobriedad. Eficiente en un mano a mano en la única llegada del Almería en el primer tiempo. Es un seguro de vida.
Cámara: Defensivamente sigue sin ser el de antes. Se proyectó con peligro hacia arriba con apariciones por sorpresa. Se marcó el lujo de un caño dentro del área rival en una de ellas
Germán: Trabajó bien su marca y apenas cometió errores. Notable en el juego aéreo. Va cogiendo el ritmo y va camino de consolidarse como titular.
Carlos Ruiz: Bien en la anticipación y en la salida de balón. Contundente cuando fue necesario. Es, un año más, el jefe absoluto de la zaga.
Camille: Aporta cosas y va creciendo poco a poco. Buen tono en un partido de mucha exigencia física. No se complica y es útil a la hora de lanzar los contragolpes.
Marc Crosas: Entró poco en contacto con la pelota, pero siempre mejora las que le llegan. Sufre en exceso cuando se trata de defender. Sustituido.
Vitolo: Llega a casi todos lados. Bien con el balón, al que dotó de la pausa necesaria cuando la situación lo requería. Generó infinidad de faltas a favor.
Aitor Sanz: Aprieta muchísimo a los mediocentros rivales y es básico a la hora del fútbol de presión que propone Martí. Desperdició una buena opción en el balcón del área para marcar.
Suso: De más a menos. Desequilibrante, pero intrascendente en el último pase o la definición. Notable a balón parado. Cuando una efectividad a su habilidad será una joya.
Amath N’Diaye: Es, posiblemente, el mejor jugador de la categoría en verticalidad. Cuando está fresco es imparable. Hace una labor descomunal en la presión. El alma del equipo.
Antony Lozano: Tuvo varias opciones para marcar y no aprovechó ninguna. Necesita mejorar su puntería. Se lo pone complicado a cualquier defensa cuando juega de espaldas. Irá a más.
Aarón Ñíguez: Desperdició un contragolpe para sentenciar por elegir mal qué hacer. Sabe retener el balón y eso es un chollo cuando su equipo tiene el marcador a favor.
Haythem Jouini: Buen manejo de balón. Busca siempre la portería adversaria, aunque todavía no se le ha podido ver rematar. No se arruga nunca. Necesita más minutos.
Alberto Jiménez: Entró para fortificar al Tenerife en el epílogo del partido. Sin tiempo de casi nada.