Redacción Deporpress | La UD Las Palmas dejó en el Sánchez Pizjuán el liderato de la Primera División, al perder in extremis 2-1 con el Sevilla. Pero lo hace con la cabeza alta porque, además de su juego, vio frustrado el intento de victoria con un penalti que se sacó de la manga el colegiado Martínez Munuera. Y el árbitro, además, permitió la última jugada del Sevilla fuera del tiempo reglamentario. La UD sale de Sevilla con el orgullo de haber disputado un encuentro con mucha categoría, pero con el enojo de un final caótico donde la firma del árbitro está registrada.
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