Por @Fllombet
Será este fin de semana cuando el Iberostar Tenerife dispute el primer partido de preparación de cara al curso liguero 16-17. Lo hará mañana sábado en el término municipal de Adeje y su rival será el Herbalife Gran Canaria. Para empezar, el aliciente de un derby que servirá de aperitivo, o casi de desayuno, de la primera jornada liguera que les volverá a enfrentar, dentro un mes, ya con un marcado carácter competitivo.
Atrás ha quedado el trabajo de despacho en las confecciones de las plantillas. Tanto Herbalife como Iberostar tienen cerrados sus rosters y ambos se adivinan más que atractivos.
El trabajo del área deportiva, con Berdi Pérez y Aniano Cabrera, como máximos responsables, parece, a priori más que acertado. Ahora les toca a jugadores y cuerpo técnico hacer equipo. Eso será lo que les llevará al éxito en la competición.
Tiempo habrá para ir analizando ese trabajo y valorando las expectativas que se vayan, o no, cumpliendo en ambas entidades.
Centrándonos en los tinerfeños, siempre he mantenido que el principal objetivo debe seguir estando cada año en la liga ACB. Y entiendo que con ese mínimo debe partir el equipo de Félix Hernández.
¡Pobre aspiración después de cinco años en la liga! – podrían pensar algunos. No cuestiono esa afirmación; seguramente debería compartirla, pero una entidad a la que se le pida crecer en una liga tan exigente, podrá hacerlo cuando su masa social fidelizada sea, cuando menos, el doble de la que cuenta el Iberostar Tenerife.
Y ahora es tiempo para ello. El club está inmerso en plena campaña de captación de abonados, y todo aquel que pueda hacer el esfuerzo y le ilusione ver como uno de los nuestros compite con los mejores, con el extra de hacerlo este año también en competición europea, debería sumarse al proyecto desde la grada. A partir de esa implicación podrán venir mayores exigencias.
Aun así, con un presupuesto de los más bajos de la liga, la fotografía de la plantilla es ilusionante. No solo por la llegada de jugadores llamados a tener protagonismo, como puede ser el caso de Vázquez, Bogris o Grigonis, sino casi más por cerrar la continuidad de jugadores tan o más importantes para el proyecto como Richotti, Beirán, Rodrigo, Davin White o Abromaitis.
Hanley, de menos a más en la temporada pasada, junto con la subida al primer equipo de Petit y las incorporaciones más desconocidas de Dornekamp y de Ferrán Basas, completan un grupo de jugadores responsabilizados en brindarle a la isla ocho buenos meses de basket. Mañana, en Adeje, primera puesta de corto.