Skip to main content Scroll Top

Campañas y campañitas

por @juanjo_ramos

La campaña de abonos del CD Tenerife ha despertado interés en el aficionado. Las escasas novedades que ha introducido el club para la temporada 16-17 han gustado. A mí también. Sigo pensando que la entidad es como un pesado dinosaurio que le tiene que pedir permiso a una pata para mover la otra. Vamos, que les cuesta innovar. Y cuando lo hacen es poquito a poquito. Pero ya lo hacen, ya se mueven. El spot, por ejemplo, es un emocionante guiño a la historia.

Sería  injusto no reconocer la tímida bajada de precios o el premio a la fidelidad de los que, en una década, han visto a su equipo en Primera, Segunda o Segunda B sin dejar de pagar su abono. Las distintas modalidades (familiar, peña, empresas o desempleados) abren el abanico, así como la posibilidad de financiar el pase. Vamos, que excusas pocas, a excepción de razones de salud o económicas que respeto y espero puedan ser subsanadas por los afectados lo antes posible.

Siempre queda la de “no me ilusiona el equipo”, muy socorrida. O una asociada a la continuidad de Miguel Concepción: “Mientras no se vaya este presidente, no vuelvo”. Y como son repetitivas (también las escuché en época de Pérez o de Ascanio), me permito también repetir mi argumento: el escudo y el cariño a tu equipo siempre ha de estar por encima de los nombres. Ya sea de jugadores, entrenador, director deportivo, presidente o hasta periodistas.

La pelotita ha empezado a rodar, los fichajes a mostrar credenciales y el mercado sigue abierto. Creo que faltan dos guindas en la tarta blanquiazul. Y aunque sé que queda poco dinero en la saca, espero dos aciertos para soñar con cotas importantes. Hay base, hay entrenador y hay ilusión.

Espero también un buen inicio de Campeonato, aunque el bombo haya deparado la visita a Córdoba, donde no ha ganado nunca el Tenerife, para el estreno. Situarse en la parte alta de la clasificación en las diez primeras jornadas allana el camino a convertirse, al menos, en aspirante. Consiguiendo esto se evitará que pasemos de la campaña (de abonos) a la campañita (electoral).

Porque, no lo duden, habrá gente esperando y deseando el fracaso. Solo en la miseria, en el peor de los escenarios para el club, tendrán la posibilidad de lograr lo que tanto anhelan: entrar o que entren sus amigos. Escrito está que el nivel de exigencia a Concepción debe ser alto y que debe cumplir sus promesas. A ello dediqué el artículo entero de la pasada semana. No estoy haciendo un llamamiento a la censura. Pero la fiscalización no puede convertirse en un catálogo de trampas. El que no quiera ayudar, que se aparte del camino.

P.D. Iba a escribir algunas líneas más sobre la Asociación de la Prensa Deportiva de Tenerife (APDT), de la que afortunadamente no formo parte. No soportaría estar en un colectivo que solo defiende y/o promociona a unos pocos y que se compromete a hacer cosas que luego no cumple. Me duele por gente a la que respeto personal y profesionalmente que forma parte de su directiva. Por ellos, lo dejo aquí de momento.