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#EleccionesCDT «Motivaciones», por @GambinMariano

-Se lo juro inspector, no me quedaba otra opción.

El inspector de la Policía Nacional Antonio Galán examinó al detenido. Era conocido por Chanito el pulga. Un hombre bajo de unos cuarenta años, pelo cortado al cepillo, complexión fuerte, con algo de barriga cervecera. Vestía unos vaqueros y una camiseta deportiva, la del primer equipo del Club Deportivo Tenerife. El sol de la tarde comenzaba a atravesar uno de los ventanales de la oficina de declaraciones de la comisaría de Tres de Mayo.

-La liga ya ha terminado –dijo el policía-, ¿a qué viene ir vestido con la camiseta del representativo?

-Yo vivo los colores, inspector. En los días señalados tengo que vestirme así. Es mi deber. Es una obligación.

Galán miró al  dossier que portaba en sus manos. En él que se relacionaban los antecedentes de aquel individuo: expulsado de diversas peñas del Tenerife por su agresividad, había sido detenido en tres ocasiones por altercado público y desobediencia y agresión a la autoridad. Dos de ellas con motivo de la visita del equipo de la Unión Deportiva Las Palmas. Resultado, dos agentes contusionados y tres condenas leves con apercibimiento de que a la próxima pasaría una buena temporada a la sombra.

-¿Por qué hoy es un día señalado?

El hombre, hasta el momento cabizbajo, levantó la cabeza.

-Es el día de les elecciones a presidente del club. ¿No se ha enterado? Todo el mundo lo sabe.

Galán se sintió algo molesto. Claro que lo sabía. Toda la isla lo sabía.

-¿Y qué pasa con las elecciones? ¿Cómo es que se le ocurrió intentar agredir al candidato?

-Usted no lo entiende –contestó el detenido-. No puede entenderlo.

-Pruebe a ver.

-Ese tipo, Quintero, tiene ideas peligrosas en su cabeza. Quiere subir el equipo a primera en un año, contratando a diferentes jugadores internacionales para que ayuden a los de la cantera a hacer un equipo competitivo.

-¿Y eso es malo?

-Es malísimo. Trae también al club un sponsor deportivo que ingresaría en torno a cinco millones de euros si el equipo estuviera en Segunda división y quince si se sube a Primera solo por vestir su ropa. Además, habría que sumar royalties por la venta de material deportivo y otras marcas que se promocionarán en la propia vestimenta del equipo. Dinero a mansalva para las arcas del club.

-Pienso que sería muy positivo para el Tenerife.

-Pues no es solo eso. También  tiene un inversor muy fuerte apoyándole, una multinacional de la India que invertiría  trescientos millones de euros con los que el club conseguirá un estadio nuevo, gratis, con capacidad para 40.000 personas y en propiedad; aquí, en esta misma ciudad. Un estadio que sin lugar a dudas revalorizará las acciones del club al alza. ¡Quintero quiere que el  accionista esté orgulloso de mantener su acción!

-Sigo sin entenderlo, Chanito. Eso que me cuentas es genial. ¿Quién no va a querer eso para el Tenerife?

-Y además, quiere cancelar la deuda que arrastra el equipo desde hace décadas, y ¡bajar los precios de los abonos! ¡Y crear un equipo de fútbol adaptado y otro femenino!

-Chanito, ya me estás cansando. Eso no justifica que tratases de agredir a Quintero. ¿Qué tienes contra él?

-¿No lo entiende? ¡Somos un equipo mediocre! Siempre lo hemos sido, salvo dos gloriosas épocas, la de Heynckes y Valdano. ¡No queremos cambios! ¡Queremos seguir siendo tristes y vulgares!¡Grises y anodinos! Por eso hay que votar a los otros candidatos. Ellos nos llevarán por ese camino vulgar que ya conocemos. Más vale malo conocido que bueno por conocer.

Galán anotó una frase en el dossier: Que lo vea el médico forense. Posible esquizofrenia paranoide. Con suerte le declararían lo suficientemente loco para eludir otra condena. Y es que, con los argumentos del tal Quintero, cualquiera que estuviera en sus cabales votaría por ese candidato. Sin la menor duda.

Por Mariano Gambín, componente de la plancha de Juan Antonio Quintero (Cambiemos CDT)