Redacción Deporpress | Quique Medina, exdirector deportivo del CD Tenerife y hombre fuerte en la parcela deportiva para regresar al cargo con la candidatura de Pier Cherubino a la presidencia de la entidad, se defendió este viernes de las acusaciones sobre la mala gestión de las salidas de Bruno y Ayoze Pérez del equipo por parte del presidente en funciones Miguel Concepción.
En una entrevista en Radio El Día, Medina señaló que la salida del ahora delantero del Newcastle “fue un proceso largo en el que influyeron muchos factores. He aguantado carros y carretas y tengo que defenderme profesionalmente de lo que Miguel Concepción dijo el otro día”.
Sobre las acusaciones de que con Medina al frente de la parcela deportiva por aquel entonces el tinerfeño pudo haber dejado en caja solo 300.000 euros, el interesado explicó que “Ayoze Pérez aparece en el futbol profesional de mi mano. Lo subo al filial desde juvenil y luego al primer equipo. Se queda con Álvaro Cervera el año del ascenso de Segunda B a Segunda División. Con Cervera tenía una línea regular y me dice que no quería contar con Ayoze ni con Bruno en Segunda. Lo respetaba pero me impuse como director deportivo y le dije que seguía. Bruno acaba contrato y se quería marchar.
Ayoze Pérez.- “El caso de Ayoze Pérez es parecido. No era un delantero en el que confiaran, yo sabía lo que podía dar y le hablé en verano de una subida de contrato. Empieza jugando en Alcorcón el primer partido de Liga y no anduvo bien. Se le hace la cruz y me dicen que no hay dinero para renovarlo, que hemos llegado al tope salarial y que veríamos más adelante. Cuando el club me dice que se puede pasar una oferta de contrato él no quiere renovar y eso que él no estaba muy bien, y se queda ganando los 600 euros. La idea era cederlo, yo estaba en contra. Su representante me trae una oferta del Español (con el Tenerife en Segunda B como aclaró su representante Olaf Bonales posteriormente: 200.000 euros por parte de su fichaje, más un 30 % de un futuro traspaso si ejercían una opción de compra y bonus por participar en las selecciones nacionales para el club y triplicar la ficha al jugador), y yo la explico cuando hablé con Lardín, representante del su fútbol base. Me piden opinión, y como el entrenador no lo quería transmito esa opción de cesión con opción de compra y Concepción me dice que quiere que se quede. A partir de ahí empieza a jugar asiduamente y cuando vuelvo a intentar renegociar con Olaf Bonales su renovación ya habían tomado la decisión de marcharse. Nuestro tiempo pasó de agosto a septiembre-octubre para renovarlo en nuestras condiciones como recién ascendido a Segunda División, que nuestro tope salarial era muy bajo. Conseguir vender a un jugador de Segunda División por dos millones de euros hace tres años era algo muy complicado. Miguel Concepción quiere tomar las riendas personalmente de la negociación pero no arregló nada”.
Bruno.- “Le ofrecí dos años pero no tenía fuerza para nada porque el entrenador no lo quería. Firmó solo un año porque no quería jugar más tiempo aquí. Cuando se habla de su renovación Bruno me dice que no quiere seguir en el CD Tenerife, y es la misma propuesta económica que tenía Carlos Ruiz que era quien ganaba más. Pero él se quería marchar, no se podía vender a un jugador que en aquel entonces no tenía ofertas. A mitad de verano lo firma el Betis, el chico se la jugó. Yo lo quería en Segunda, sabía lo que podía dar”.