En un ejercicio de responsabilidad, Deporpress Comunicación está informando desde hace semanas sobre el proceso de renovación del consejo de administración del CD Tenerife desde todos los ángulos posibles, con la mayor profusión de datos y siempre partiendo de una premisa: la más exquisita neutralidad.
El tinerfeñismo ha demostrado estar vivo con la presentación de tres candidaturas a las que, en primer lugar, hay que ponderar su paso adelante. No es fácil tomar la decisión. Pero menos aún iniciar el camino y culminarlo con éxito hasta mostrar a los accionistas, grandes y pequeños, todos ellos importantes, sus planes para ofrecer un futuro mejor a un club que cuenta con un extraordinario arraigo en nuestra tierra, que es identidad y orgullo de la misma, y que merece un órgano rector revitalizado y capaz de ilusionar con un futuro mejor a todos lo seguidores blanquiazules, dentro y fuera de las Islas.
Sea cual sea el escogido, gracias a Miguel Concepción, Pier Luigi Cherubino y Juan Antonio Quintero por su esfuerzo. También a sus equipos de trabajo por la predisposición a formar parte de una idea que, cuente con mayor o menor apoyo el próximo día 14 en la celebración de la junta extraordinaria, merece ya nuestro más absoluto respeto.
Solo nos queda pedir un ejercicio de responsabilidad durante este espacio de tiempo a los accionistas para que elijan después de haberse informado sobre los programas de cada candidatura. Que lo hagan pensando en lo mejor para el equipo de sus amores. Es preciso valorar la solidez, credibilidad y conveniencia de las propuestas por encima de gustos personales, filias y fobias.
Y a los candidatos, el mismo ejercicio de responsabilidad. Pero para que sean respetuosos y primen la defensa de sus propuestas por encima de ataques personales, egos y otro tipo de herramientas más propias de otras campañas electorales cercanas en el tiempo. No es el momento de desunir, de dividir, de crear muros infranqueables entre partidarios y detractores de los tres candidatos. Es el momento de convencer.
Censurar al que no piensa igual, sea aficionado o periodista, perjudica al que lo practica. Perder el tiempo en separar entre buenos (si reciben ese apoyo) y malos (si se lo dan al rival), no ayuda al Tenerife. Acusar a la otra candidatura o difundir informaciones que intenten dañar al rival, tampoco.
Desde Deporpress, nos sentimos comprometidos a promover una actitud correcta. No tenemos bandera ni trabajamos para uno de los candidatos. Tampoco señalamos y acusamos, como injustamente se ha hecho con nosotros en otros momentos. Como entonces, agachamos la cabeza y nos dedicamos a trabajar de la misma forma que ahora, sin beneficiar con nuestras informaciones a alguno de los bandos ni desautorizar, menoscabar o hacer daño a otros. Nuestra independencia nos permite seguir esta línea.
Así, sin cadenas, nos sentimos más libres. Porque únicamente nos debemos a ustedes, estimados lectores. Por todo esto, solo deseamos una decisión acertada de los accionistas para el Tenerife. Porque su bien es también el nuestro. ¡Que gane el mejor!