Redacción Deporpress | La guagua del Real Zaragoza no llegó a su destino después del descalabro de Palamós. Ese 6-2 que duele en el alma de la afición maña por la humillación y porque dejó a su equipo fuera del play off provocó que un centenar y medio de energúmenos esperaran la llegada de la expedición en La Romareda para quejarse a los futbolistas. Conocedores de la situación, los responsables de seguridad decidieron desviarse hacia una cooperativa de taxis. Allí, por esa vía o en coches de familiares, la plantilla fue regresando a casa ya a altas horas de la madrugada del sábado al domingo.
Fruto de la frustración de no poder reprochar el fracaso a sus causantes, algunos mal llamados aficionados la tomaron con los coches de los componentes del filial zaragocista, que disputa ante el Choco la segunda eliminatoria del play off de ascenso a Segunda B. Kilian, Adán y otros jugadores se quejaron ayer a través de las redes sociales de la situación y colgaron imágenes de estos actos vandálicos.
Durante este lunes estaba prevista la comparecencia del director deportivo, Narcís Juliá, que anunciará las primeras medidas de cara a la temporada 16-17, en la que el Zaragoza volverá a competir en Segunda A por cuarto curso consecutivo.