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Comandante Martí

Por @MaverickGold

La noticia de la confirmación oficial de la renovación del contrato de José Luis Martí hasta el verano de 2017 llega en el momento perfecto para generar un soplo de positivismo en una semana de bajón anímico tras perder en Mallorca. Con Martí no hay debate y existe unanimidad de que su continuidad es lo mejor para pilotar la travesía del CD Tenerife en la próxima temporada. Junto a Pep Lluís estará de nuevo Fabián Rivero, técnico discreto y capaz, el segundo de a bordo perfecto para complementar el tándem técnico del equipo. Ellos y el resto de colaboradores más cercanos tendrán la misión de ilusionar desde el minuto cero de la Liga 16-17, y antes de que la competición llegue a altitud de crucero evitar que se produzcan turbulencias incómodas o despresurizaciones que pongan en riesgo la seguridad del trayecto hasta junio de 2017. No es fácil en un entorno impaciente como el blanquiazul pero en sus manos está que los aficionados disfruten de un viaje sin sobresaltos hasta aterrizar con el objetivo marcado, que seguro no será otro que la sala VIP del fútbol español. Pero antes de eso todavía al equipo le quedan cosas por hacer antes de cerrar este curso.

Lo que le queda al CD Tenerife para terminar la temporada es algo más que cuatro sosos partidos. Queda no dejarse ir y aspirar a ganar todos los puntos en juego. Queda no acabar con mal sabor de boca y acrecentar la desilusión de una afición hastiada de sinsabores. Queda luchar por acabar lo más arriba posible en la clasificación por orgullo y por dinero. Ingresos que otorgará la Liga de Fútbol Profesional en virtud de una mejor clasificación. Queda empezar a conquistar fieles para cuando se abra la campaña de abonos haya pocas dudas a la hora de volver a apostar por acompañar al equipo toda la temporada. Queda demostrar que los jóvenes canteranos de la plantilla tienen un hueco en la misma para el curso siguiente, del que se supone será más exigente y se requerirá más méritos para estar en el punto de mira de Martí. Mucho se habla de la base de la plantilla de este año como soporte para pelear por objetivos reales de ascenso en 2017. Queda esperar que Lozano vuelva a ver portería y despeje las dudas que él mismo ha diseminado con su bajada de nivel desde hace varios meses, pero sobre todo que enfile verdaderamente su puesta a punto física para que no siga siendo el jugador de cristal que ha sido esta temporada; algo difícil si su selección lo tendrá ocupado todo el verano y no le permita descansar y recuperarse al cien por cien. Queda aguardar por ver si Nano marca más goles y sigue aumentando su cotización, al tiempo que se reafirme como elemento imprescindible para la Liga 16-17.

Pero por encima de todo eso queda impedir que el proyecto que viene empiece contaminado con las dudas de los dos anteriores, dónde Cervera primero y Agné después iniciaron la pretemporada con desconfianza externa y con ambiente turbio en la atmósfera blanquiazul. Por eso es tan importante este tramo final de cuatro encuentros en los que hay mucho más en juego de lo que parece. Por eso hay que exigir a los jugadores que mantengan la tensión competitiva ante Valladolid, Alcorcón, Ponferradina y Bilbao Athletic y no aparquen el compromiso que han tenido hasta ahora. Lo que queda es mucho aunque parezca poco, porque el Tenerife no entiende de medias tintas ni finales de Liga insípidos y anodinos.