Por @AleixValero
El CD Tenerife suma y sigue y ya son ocho las semanas consecutivas sin conocer la derrota. Desde que el pasado 14 de febrero cayera 1-0 en Oviedo (y completando un digno partido) los hombres de José Luis Martí acumulan cuatro victorias y cuatro empates superando además un calendario muy complejo: visitas a líderes como Leganés y Alavés, además de los duelos contra Zaragoza y Osasuna.
Ninguno de nosotros soñaba, allá por la 12ª jornada, cuando debutó Martí con triunfo ante el Alavés, que el novato entrenador sería capaz de encajar solo cuatro derrotas en 22 partidos, sacándonos del juego insulso, monótono y con el equipo sumido en la agonía a pensar, y hacerlo de una manera real, con engancharnos al play off. Al menos de tener esa ilusión. Solo nos separa un partido de diferencia, y atención a los averages, cuando faltan nueve semanas para terminar la temporada.
No nos equivoquemos. El camino será largo y duro y dicen los realistas que cuanto más se prolonga una racha positiva más posibilidades hay de que se acerque el fin de la buena suerte. Pero hay que estirarla el mayor tiempo posible. Empezando este mismo domingo contra el Albacete en el Heliodoro. Superado (esperemos) el escollo ante los manchegos que ojo, vienen de derrotar al Córdoba en su casa y poner contra las cuerdas a José Luis Oltra, quedaran por delante ocho retos más, y la mitad de ellos ante rivales que a día de hoy superan al Tenerife en la clasificación.
El propio Córdoba, Girona, Elche y Alcorcón pondrán a prueba la ambición y fortaleza de este Tenerife que ha sido soldado con maestría por Martí que, tal y como hiciera el mismo Rafa Benítez con él y sus compañeros blanquiazules de 2000/01, graba a fuego en la mente de sus jugadores el mensaje de ir partido a partido convertido en el entrenamiento a entrenamiento de nuestros tiempos. Todo suma, todo cuenta…y todo puede restar.
Por eso ha hecho, hace y, sobre todo, hará falta del aliento y empuje de una afición que debe volver a defender como peones en primera línea de juego en el ajedrez a su equipo. Albacete, Elche, Valladolid y Ponferradina deben sentir lo mismo que sintieron aquellos rivales de 2001 y más recientemente 2008/09. Seamos ocho mil, nueve mil, diez mil o quince mil espectadores en las gradas del estadio, es el turno para que la afición se involucre todavía más con un equipo que nos ha devuelto la ilusión y nos ha recordado que ser del Tenerife también es poder pensar a lo grande; ellos ya lo están haciendo. Se lo merecen.