Redacción Deporpress | Si hay un jugador que lo ha pasado mal estas últimas semanas en el Córdoba CF, ese es Deivid. Sus errores, unidos a los de otros compañeros en la zaga andaluza, han provocado que su equipo sume menos puntos que los que, por méritos propios, debería haber obtenido. Sin ir más lejos, el central grancanario cometió el penalti que supuso el empate a cuatro del Nástic de Tarragona el pasado domingo. Fue además expulsado.
Pero ese día, jugando como mediocentro defensivo, el exfutbolista de la UD Las Palmas cumplía 50 partidos vistiendo la camiseta blanquiverde. La cifra, mágica por cuanto aparecía reflejada en su contrato, supone su renovación automática como jugador del Córdoba. A sus 27 años, es un fijo para José Luis Oltra que le ha alineado en 29 de los 32 encuentros de Liga. Dispuesto a irse si el presidente se lo pedía tras el descenso a Segunda, aceptó el reto de pelear por el retorno a la máxima categoría. Y en ello está, aunque su segunda vuelta no sea el mejor momento de su carrera.