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Renovado

Por @rondoscutillas

El CD Tenerife conquistó el feudo del líder. Venció en Butarque y, como ocurrió en aquel partido inolvidable del ascenso, fue otro encuentro cuyo desarrollo parecía escrito por un cardiólogo necesitado de clientes. Estoy convencido que ser de este equipo resta días de vida, por lo que se sufre y porque hubo opciones de sobra para haber ganado sin tanto padecimiento.

No es normal que Nano se resbale al rematar sin portero, que el central salve el gol en la línea con el estómago y la pelota impacte en el poste y vaya hacia afuera; tampoco lo es que el añorado primer penalti  después de tantos meses se vaya al mismo poste; o que en el descuento, y con el portero rival tratando de empatar a la desesperada, Omar no acierte ni a disparar ante un marco sin guardián y con todo a favor para haber sentenciado.

Hay cosas que no cambian. Es una cuestión de estilo. Algo impregnado en el código genético de la entidad impide disfrutar de un partido plácido. Hay que nadar contracorriente cuando otros lo hacen a toda vela pero, sin duda, esa manera de vivir multiplica el efecto de una victoria que, de acompañarse con otra en el Heliodoro frente al Zaragoza, supondría presentar una candidatura ilusionante de cara al último tercio del campeonato.

El de este domingo es un partido con mayúsculas. Los blanquiazules han sido incapaces de ganar a los maños en la isla en 9 de sus 10 últimas visitas y el choque está lleno de alicientes. Se miden dos de los tres únicos equipos de la categoría (el otro es el Almería) que han sumado 7 de 9 puntos posibles en las tres últimas jornadas. Y el Zaragoza, además, viene con varios futbolistas que no quisieron vestir la camiseta del Tenerife (Manu Lanzarote, Culio, Hinestroza y Ángel). Además, el punta de Geneto podrá comprobar cómo encajó la afición blanquiazul el hecho de que celebrase por todo lo alto su gol de penalti en el descuento, y con el partido decidido, en el choque de La Romareda.

Espero, por encima de otras cosas, que el grupo que dirige José Luis Martí sepa conservar el orden que ha abanderado sus últimas actuaciones. Curiosamente, cuando el colectivo actúa como un bloque, las individualidades también parecen mejores. Y eso provoca que, por ejemplo, el Tenerife cometiese menos faltas que el líder de la categoría jugando en su estadio.

Llegados a este punto habría que hacer una mención especial al siempre cuestionado Alfonso Serrano. En la alineación titular de Butarque había 6 jugadores fichados por él en los últimos 13 meses: Dani Hernández, Cristian, Germán, Saúl, Javi Lara y Moutinho. Los tres últimos, por cierto, refuerzos de invierno que le han dado otro aire al equipo y han multiplicado las opciones y prestaciones de los blanquiazules. Así que ahora es de justicia reconocer, en estas líneas, su labor en el capítulo de incorporaciones.

La semana pasada dediqué buena parte de este espacio a hablar del futuro de Omar. Parece que, afortunadamente, las partes se han sentado a negociar y el grancanario extenderá su vinculación con el Tenerife hasta junio de 2018, o sea una temporada más de lo que ya tenía firmado. A falta de la oportuna filtración de sus agentes para pagar los favores periodísticos prestados durante el proceso, da la sensación de que Perdomo sale ganando porque su cláusula se rebaja con respecto a la que ya tenía. Supongo que ese aspecto será el irremediable peaje a pagar por haberlo renovado.