Por @rondoscutillas
El CD Tenerife volvió a ganar fuera de casa ante el Mirandés (1-2). Ya era hora y fue ante un rival que, pese a ocupar la zona ilusionante de la tabla, fue inferior a los isleños durante dos tercios del encuentro. El equipo de Martí parece haber encontrado su rumbo a base de dinamismo y movilidad, especialmente la de los jugadores de la parcela ofensiva. Bastó con eso y la inspiración de Nano, un canterano que, por fin, empuja a base de goles y arrojo las puertas que casi siempre cuesta más trabajo derribar a los que se han criado en casa. Un dato. Ya ha conseguido más goles en una sola temporada que Ángel, al que el Tenerife ha querido repescar como piedra angular de su proyecto desde hace varias temporadas.
Nano compartía delantera en el Juvenil Nacional del Tenerife con Ayoze Pérez hace unos años y el club, con buen criterio, decidió subir al ahora delantero del Newcastle al filial de Tercera. Antepuso así la progresión del futbolista al que se le había quedado pequeña la categoría al posible título ante el eterno rival amarillo que, cómo no, aprovechó esa decisión y acabó el curso coronándose campeón y sacándole nada menos que 10 puntos al filial de Geneto tras el ‘ascenso’ de Ayoze. La cantera blanquiazul no obtiene los resultados de la UD en categorías inferiores, pero nadie puede negar que, gestos valientes como aquel, contribuyan a la formación de jugadores que pueden ser útiles al primer equipo. El criterio de Sesé Rivero se nota y el método, junto a unas dosis de paciencia inexistentes hace algunos años y una acertada política de cesiones, ha hecho multiplicar las prestaciones y el rendimiento de los futbolistas que llegan al Tenerife desde su cadena de filiales respecto al pasado.
Esta semana la cara de la moneda es Nano y la cruz es Cristo González, la otra gran joya de la cantera. No le reprocharé su preocupación de las últimas semanas por los cambios que ha llevado a cabo en su imagen personal y ni siquiera puedo hablar de cómo entrena a diario porque no lo veo. Pero sí que creo que él, y los que durante el pasado verano lo volvieron loco diciéndole que iba para crack sin ser siquiera un titular consolidado, deberían hacerse la siguiente reflexión. El Tenerife hizo una plantilla con cuatro delanteros y uno de ellos, Pedro Martín, dejó el club en enero. Si ni así es capaz de hacerse con un hueco para tener minutos con los que progresar, debería hacer más autocrítica y variar algo de lo que está haciendo últimamente. Y no precisamente el peinado. Sería una lástima que un chico con sus condiciones se quede por el camino por haber bajado los brazos antes de tiempo.
El próximo visitante del Heliodoro es el Almería, el gran favorito para subir en verano está, sin embargo, en puestos de descenso y a 10 puntos del Tenerife en la clasificación. Pero ojo con Pozo, Chuli o Uche, que tienen calidad suficiente para descoser cualquier defensa. Además, los blanquiazules deben superar la doble maldición que les acompaña este curso: sumar su tercera victoria consecutiva es un reto que no han podido superar hasta en tres ocasiones. Una de ellas, precisamente, fue ante los andaluces en la primera vuelta (2-2). Ojalá el maleficio se acabe por fin el domingo y que, siete años después, veamos tres triunfos seguidos en Segunda.
Sea como sea, espero un Tenerife atrevido y otra vez sin ‘trivote’. La sanción de Jorge abre un hueco en el eje de la zaga para que Alberto sea la pareja de Carlos Ruiz y para repetir la parte ofensiva que tan buen resultado dio en Miranda de Ebro. Espero y deseo que Nano y Lozano sigan arriba desde el inicio. Y, si no funciona, al menos nadie podrá reprocharle esta vez a Martí que el balear no tuvo arrestos para salir a jugar con un par.