Redacción Deporpress | La Copa de 2016 ya es historia para la UD Las Palmas. La abandona con la cabeza alta, al llegar a las puertas de las semifinales y ceder ante un Valencia que marcó su gol en el Gran Canaria, tras un error defensivo, para sacarle la máxima rentabilidad (0-1). Pero los amarillos lo quemaron todo en la búsqueda del empate que permitiera prolongar la eliminatoria. Lo hicieron más con el corazón que con peligro en el área. Llevaron el mensaje del gol en la segunda parte, pero Ryan evitó los mejores disparos y Aythami cabeceó fuera una acción en el descuento. El conjunto de Gary Neville sintió tras el partido que puede haber salvado la temporada.
Amplía esta información en tintaamarilla.es.