Redacción Deporpress | El 2015 deparó, como gran noticia del año, a salida del club de Alejandro Martínez, después de 12 temporadas, del CB Canarias. Una decisión exclusivamente personal del preparador aurinegro puso fin a una intachable trayectoria del mismo en el banquillo canaristas, al que llegó para dirigirlo en LEB II y fue ascendiéndolo, temporada tras temporada, hasta la élite del baloncesto nacional. Gracias a Martínez el Iberostar Tenerife de hoy en día es respetado y aplaudido en la segunda mejor Liga del Mundo. Del 2015 nos dejó helados la escalofriante lesión de Saúl Blanco, en el Santiago Martín en una fea acción del senegalés Diop, de Montakit Fuenlabrada, que le mantuvo apartado del equipo en los primeros meses de la nueva temporada.
Una victoria en enero ante UCAM Murcia puso fin a una mala racha de cuatro derrotas seguidas, y devolvió la tranquilidad al equipo; el propio entrenador llegó a quejarse de que “hay malas personas que tiran con bala”. Tras superar el bache de resultados, el Iberostar Tenerife firmó unos números históricos tras 21 jornadas, antes del parón por la Copa del Rey, en la que los tinerfeños no pudieron estar. Rodrigo San Miguel cumplió su partido 300 en ACB coincidiendo con la visita al Real Madrid, que tuvo que dar el máximo para derrotar a los insulares. Después llegaría Xavi Rey para reforzar al equipo y terminar de recuperarse de su lesión, aunque meses después abandonaría la disciplina aurinegra para firmar por Estudiantes, mientras que Nico Richotti fue elegido como el jugador más espectacular de la Liga. Alejandro Martínez se enfrentó durante el mes de marzo a su amigo, el otro Martínez, Pedro, que entrenaba al Manresa, que liderado por Davin White, que terminaría fichando por los tinerfeños, aguó la fiesta a los canaristas en un polémico final.
Abril empezó con una cuerada aurinegra al todopoderoso Baskonia de Ibon Navarro, que suponía la 12ª victoria tinerfeña y conseguir el primero de los objetivos de cada año, la permanencia. Siguió de dulce el mes con otro gran triunfo, esta vez ante Joventut, justo cuando Alejandro Martínez cumplía 400 partidos al frente del equipo, y el presidente Félix Hernández habló por primera vez en la trayectoria canarista de “jugar en Europa”.
Iberostar asaltó Miribilla e iba imparable hacia bordar una temporada de ensueño, para entrar en el mes de mayo a medida que se acercaba y calentaba el derbi, que devolvió la ilusión por los play off a la afición canarista, con una ajustada victoria (71-68). Pero se topó con el muro valenciano la escuadra tinerfeña, una de sus bestias negras particulares, desvaneciéndose la posibilidad de participar en las series finales a falta de dos jornadas.
Mientras unos anunciaban su marcha del club después de siete temporadas como Levi Rost, y ya se empezaba a especular con la salida de Luke Sikma, los aurinegros ponían el broche final a la temporada en el Santiago Martín con una victoria agridulce ante Fuenlabrada, con la escalofriante lesión de Saúl Blanco, que tuvo que abandonar el parqué en camilla.
Finalizó el Canarias en undécima posición con un balance casi equilibrado de 16 victorias y 18 derrotas, del gusto del entrenador, y comenzaba a prepararse un proyecto con muchas caras nuevas, una nueva fisionomía hasta en el diseño de la plantilla, al que le costaría, y mucho, arrancar con buen pie en el curso 2015/16.
Aunque el presidente seguía diciendo que veía en el equipo tanto a Nico Richotti como a Sikma, lo cierto es que al americano no paraban de salirle novias, hasta que terminó firmando por dos años con Valencia Basket. El que sí amplió contrato fue Saúl Blanco, todavía convaleciente de su lesión, y Richotti entraba en la lista de Argentina para el preolímpico.
Se marchó también Ricardo Úriz y Jaime Heras después de 12 temporadas, pero pronto llegaría la primera incorporación, Tim Abromaitis, a la que se sumó Davin White con un mensaje claro. Les siguieron Ian O´Leary y Will Hanley para un proyecto americanizado, y a finales de agosto arrancó el trabajo del equipo, con la última incorporación, Kerry Carter.
Aunque Martínez valoraba positivamente la pretemporada, y Félix Hernández anunció su ampliación de contrato, el Iberostar arrancó con cinco derrotas consecutivas un curso que empezó en octubre por la disputa del Eurobasket. Joventut, Real Madrid y Unicaja de Málaga a domicilio, y Andorra y Estudiantes en el Santiago Martín provocaron ese balance inicial, tras el que Alejandro Martínez decidió “dar un paso al costado” y dejar el equipo tras 12 años al frente del equipo. Su presidente dijo a Deporpress que ese gesto “honraba” al técnico. No tardó el club en anunciar el fichaje de Txus Vidorreta como relevo en el banquillo.
No fueron los únicos cambios ya que Xavi Rey dio la espantada y dejó el equipo para marcharse a Estudiantes, rival directo del Iberostar, que a su vez decidió cortar a Kerry Carter. Para suplir a Rey, los canaristas ficharon a Joseph Jones.
Con todo ese ambiente enrarecido llegó la hora de que Vidorreta se sentara por primera vez en el banquillo local, logrando una sufrida victoria ante el terno rival, Herbalife Gran Canaria, en un final de infarto; en los días posteriores llegaría Salva Arco para ocupar la plaza de Carter.
El equipo mejoró con una buena victoria en Fuenlabrada y Blagota Sekulic de MVP a nivel nacional, y bordó una actuación sensacional para dar la campanada en Vitoria, aunque termina este 2015 con malas sensaciones, encadenando tres derrotas seguidas que lo han devuelto a posiciones bajas con 4 triunfos y 9 derrotas, solo una victoria sobre el descenso en año que empezó bien, y deja un amargo sabor al final.