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[@Golcondomina] Mejor nos lo jugamos a penaltis

Por @josefelipem

Se ha hablado mucho de la ya famosa alineación indebida del Real Madrid en Cádiz con motivo de la celebración de la eliminatoria de Copa del Rey, más aún teniendo en cuenta la gracia con la que su afición, de las mejores de España, trató el asunto. Cádiz tiene un lugar de privilegio dentro de la historia del fútbol español, entre otras cosas por ser el lugar en el que se decidió cómo se tenían que decidir los encuentros acabados en empate.

Rafael Ballester Sierra fue el responsable de la adopción de la tanda de penaltis a la hora de decidir el ganador de un encuentro finalizado con igualdad en el marcador. Ballester había sido directivo del Cádiz, además de presidente de la popular UD Gadinata y un buen día se le ocurrió dirigirse a la FIFA mostrando su idea: cuando un partido acabara en empate, y una vez acabada la prórroga dividida en dos tiempos de 15 minutos cada uno, la mejor forma de decidir un ganador era la celebración de una tanda de penaltis en la que cada equipo llevaría a cabo cinco lanzamientos desde los 11 metros de manera alterna. En caso de acabar también en empate, se seguirían lanzando penaltis hasta que uno de los dos equipos fallara y el otro acertara.

La idea era buena, aunque ahora parezca muy simple, pero Ballester vio como la misma fue robada por Karl Wald, un exábritro alemán que, a diferencia del gaditano, llevó su propuesta de manera formal, con el respaldo de la Federación Alemana y con su proyecto redactado en inglés (Ballester lo había hecho a título individual y en español).

La primera vez que se llevó a cabo una tanda de penaltis oficial fue en 1970, en un duelo entre el Manchester United y el Hull City, pasando a aplicarse en competiciones internaciones en 1976, en la Eurocopa de aquel año, gracias a la aprobación de la UEFA. La FIFA esperaría hasta el Mundial de España, en 1982.

Pero esa es también solo la historia oficial, ya que en 1962, en el Trofeo Carranza, a Rafael Ballester se le ocurrió que un torneo de tres días no podía conocer a su ganador con un duelo de desempate, lo habitual en la época, por lo que tuvo que buscar una solución sobre la marcha cuando FC Barcelona y Real Zaragoza no pasaban del empate.

Tras acabar los 90 minutos y la prórroga en empate, Ballester se dirigió al colegiado del encuentro, que dialogaba con los capitanes de ambos equipos buscando una solución para resolver la igualdad, proponiéndole el lanzamiento de cinco penaltis por equipo que, a diferencia de como se haría luego, serían lanzados de manera consecutiva por cada conjunto.
Duca, atacante maño, entraría en la historia al ser el primer jugador de fútbol que conseguía un gol en una tanda de penaltis, una genial idea mucho más reciente de lo que parece inventada por un gaditano, no por un alemán.