Sucedió esta mañana, mientras recorría los pasillos del supermercado. Entre Emilio Moro y Marqués de Cáceres. Se acercó un señor y me hizo la pregunta. Yo extrañado, primero le di las gracias por tenerme aún en el recuerdo después de tantos años sin salir frente a una cámara. Luego me aclaró que seguía mis opiniones en Deporpress, diario que por cierto hoy le hacen una entrevista en el Diario de Avisos y donde el director de este medio digital no solo agradece a Fifede su gran labor en el fomento del empleo sino que además invita a otros soportes a que sigan el mismo camino: es decir, más contratos y menos esquivar a Hacienda y a la Seguridad Social que primero hay mucha gente en el paro y segundo pagando en negro no generamos un futuro serio. Cojan más recortes de un diario líder como es Deporpress y sigan el caminito. Pero este no es el tema.
«Iván, ¿a quién doy mis acciones: a Paulino o Pier? Es que, vamos a ver. Si voy por el tema de la afición y el sentimiento y todo eso…voto a uno; pero si tengo que elegir por una gestión económica más seria creo que se las daré al otro», me espetó. Sin anestesia. Recién desayunado. En pleno domingo.
Entonces le conté que yo solo sabía que Pier se presentaba y que como jugador que lo ha dado todo por este equipo, es cierto que merece todos los respetos. También le añadí que, esta semana en la que Paulino ha acudido a los actos del homenaje a Javier Pérez, me he molestado un poco más en estudiar sus apariciones y declaraciones. Y es verdad que me ha traído a la memoria algunos pasajes en los que él fue actor principal y primordial en la salvación del Tenerife. Es decir: a Paulino no lo conozco por ponerse las botas y saltar al campo. Lo he analizado como un hombre, tinerfeñista desde sus orígenes, que logró vender todos los palcos para que Pérez tuviera liquidez el año de Benítez (primero), y reunió a los más ricos de la isla para conseguir dos millones de euros con los que el Tenerife se salvara y de paso eligiera a Concepción como nuevo presidente, después.
Y leí también que, encima, el propio Pérez dijo una vez en una emisora de radio, tras el ascenso en Butarque: «Gracias Paulino por lo que tú y yo sabemos». No es que estuvieran enamorados. Es que había salvado al Tenerife. Ese día también Pier estaba en Leganés, no lo olvidemos tampoco. Así que ambos fueron culpables del ascenso: uno en el césped y el otro en los despachos.
Sigo sin saber si Paulino se presentará a las elecciones. Pier tengo claro que sí. Pero si ahora mismo el de El Sauzal anunciara tal noticia, si yo fuera accionista pondría a los dos en el mismo punto de partida. Y lo único que me importaría serían dos cosas: su condición de tinerfeñistas y su capacidad para llevar a este equipo a Primera. Sin resentimientos. Eso fue lo que le dije al amigo Esteban. Al final elegí Prado Rey que siempre es un Ribera ganador.