Redacción Deporpress | Jorge Valdano y Felipe Miñambres compartieron presencia en la Sala de Cámara del Auditorio de Tenerife Adán Martín en el segundo de los días de actos en homenaje al expresidente de la entidad Javier Pérez.
En una charla bajo el título ‘Personalidad y perspectiva de Javier Pérez’, moderada por la periodista Mayte Castro, ambos compartieron vivencias, recuerdos y anécdotas de la época dorada del CD Tenerife y su relación con el que fuera máximo dirigente de los blanquiazules.
A continuación reproducimos algunos pasajes y frases de ambos protagonistas, dentro de una charla distendida, amena, y que se prolongó por espacio de casi una hora y media:
Jorge Valdano: “Para mí y mi familia el CD Tenerife son recuerdos emocionantes. Tiene la marca, hay que empujar en la misma dirección. Fui feliz en la isla, doy las gracias. No habrá otro entrenador que camine tanto la ciudad como yo. Disfruté de todo. Creo mucho en el estilo, es esencial. Está antes que ganar. Cuando pierdes el refugio es el estilo. Aposté por Martí cuando lo vi en un amistoso. Me parece un guiño del destino que esté dirigiendo al Tenerife. Martí está transmitiendo el mensaje de frescura. Me veo reflejado en él. Javier Pérez era un tipo valiente, muy especial. Para mí el fútbol son hombres que juegan. Le di el 10 a Felipe porque merecía llevarlo, tenía talento futbolístico. Heynckes mejoró la obra cuando me fui. No hubo una ruptura, solo altibajos por momentos deportivos. Javier Pérez era un líder, estaba atento a todos los latidos del CD Tenerife . Javier Pérez estuvo meses sin firmar el contrato y sacó una gran ventaja. Demostró su talento como gestor. Tener una ventana televisiva te hacía célebre. Javier Pérez peleó por un contrato y acabamos siendo el equipo de TVE. Redondo despreció a Maradona en el partido contra el Sevilla. Le decía a Ezequiel Castillo «marca al 10”. La segunda temporada teníamos otra dimensión. Éramos un equipo grande que jugaba al fútbol contra el Sevilla de Maradona, Bilardo… Pérez me ofreció ser entrenador del Tenerife de por vida. Nunca lo olvidaré. Pero tenía que probar qué era entrenar al Madrid. En el coche de Javier Pérez comentamos la oferta que me hizo el Madrid. Me dijo que era presidente del CD Tenerife y defendía sus intereses, y comimos tan felices. Veníamos salvados de Gijón. Éramos jueces de la liga, la palabra Tenerife fue la más nombrada en España. La semana del partido contra el Real Madrid fue tremenda. Cappa y yo terminamos cansadísimos la charla, salieron como motos. El equipo despertó el interés nacional. Ramón Mendoza me llamó cuando ganamos al FC Barcelona. Yo hacía una lista con las cosas que había que mejorar y Pérez las atendía…excepto los vuelos chárter. La idea de grandeza y de buen fútbol era coherente con el afán de grandeza de Javier Pérez. El equipo me inspiró confianza inmediatamente. Redondo, Felipe, Pizzi…los jugadores entendieron la idea muy fácil. Dertycia se tenía que ocupar de Koeman, de que no diera sus pelotazos. Recortó y enmarcó una foto de Koeman y la puso en su mesita de noche desde el martes anterior. El FC Barcelona perdió aquí su último partido de esa Liga. Fue una revolución social. Cruyff empezó a ser amigo tras la primera Liga. Con la segunda ya fue íntimo. Cruyff demostró que jugando bien se podía ser campeón, pero nadie había demostrado que jugando bien se podía salir del pozo. La plantilla del CD Tenerife era magnífica y muy profesional. Solo sacamos lo que tenían dentro. Los jugadores hicieron el milagro. El primer partido contra el Valencia era dramático. Recuerdo un mano a mano de Fernando Gómez contra Agustín, se nos hizo largo, duró cinco minutos. Cuando llegué el Tenerife era un equipo sin alma. Paramos el entrenamiento y les dijimos que era una vergüenza y nos íbamos. Pero reaccionaron. El primer entrenamiento fue muy importante. Hicimos un partido de fútbol. Fueron 30 minutos lamentables. Yo creo que la crisis griega empezó en la eliminatoria de Olympiakos. No paró de llover monedas”.
Felipe Miñambres: “Tenerife no es un sitio fácil, es complicado. A veces se resta o pelea por cosas que no merecen la pena. Tiene el respeto del fútbol. Le pido a la gente que apoye al CD Tenerife. Tienen que seguir luchando y soñando. El momento va a llegar, hay que sumar. Jugadores hay muchos, lo más difícil es encontrar un buen entrenador. Me quedo con el cariño de la gente. Hace poco en el aeropuerto de Dallas me paró gente de Tenerife. Fueron muchos años. No sentía que Clemente tenía que venir. Tuvimos pensamientos diferentes, pero la amistad con el presidente no se rompió. Pérez estaba encima de todo. Podía decirle lo que pensaba, fue una relación sincera, te hace exigirte más. Nunca hubiese pensado en un crecimiento tan rápido. A todos nos ayudó. Competimos de tú a tú contra todos los rivales. Si cuentas lo que pasaba en el Tenerife no te creen ¡El médico y el delegado jugaban las pachangas en los entrenamientos! Disfrutaba cada vez que salía a entrenar, a jugar. Disfrutaba mucho en el Tenerife. Mi madre le pedía a Javier Pérez que me vendiera, que yo sufría mucho. Cuando te toca contra un grande piensas que te meten 3 o 4, pero al descanso vi sus caras de sufrimiento (Real Madrid), que teníamos que tener nosotros. Peleamos por salvarnos de una forma en que se pelean por los títulos. Llegó un momento en que no pensábamos en la clasificación. Jugábamos sin pasión, éramos desordenados pero teníamos corazón. Llegamos al descanso y no podía más, estábamos muertos. Estoy muy feliz y orgulloso de haber estado en el inicio de todo en el CD Tenerife. Cuando llegué a las oficinas estaba el periodista Óscar Herrera, pensé que trabajaba allí y le di el contrato. Estando aquí, en el Hotel Atlántico, todavía me llamaban de Gijón para que volviera. Cuanto más grande sea tu sueño, más grande será tu realidad”.