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El homenaje

Por @juanjo_ramos

“Otro vendrá que bueno me hará”. El dicho, que tiene su origen en la Antigua Roma, reúne ejemplos cada día. A cualquiera le habrá sucedido algo en su vida con lo que pueda aplicarlo. Pero en el caso que nos ocupa, la figura de Javier Pérez, se ha reflejado de una forma muy nítida. Sin entrar en detalle, está claro que sus dos sucesores no han estado a su altura. Entendiendo las dificultades de cada tramo, Víctor Pérez de Ascanio y Miguel Concepción han colaborado en la difícil labor de engrandecer a un mito del tinerfeñismo.

Pérez, que por fin recibe un homenaje, es el mejor presidente en la historia del CD Tenerife. Lo dicen los resultados y también el nivel de exigencia que dejó como herencia. En sus 16 años al frente del club, lo consolidó en Primera y lo llevó hasta las semifinales de la Copa del Rey y la Copa de la UEFA, competición en la que participó en dos ocasiones. Bajo su mandato pasaron por la Isla, estrellas como Felipe Miñambres, Fernando Redondo, Juanele, Mata, César Gómez, Jokanovic o Makaay, entre muchos otros. Y entrenadores como Jorge Valdano o Jupp Heynckes.

Logró, gracias a su habilidad negociadora, un suculento contrato televisivo. Fue capaz de generar ingresos para cubrir presupuestos astronómicos y hasta puso en marcha una Ciudad Deportiva que ahora llevará su nombre. Durante su etapa, los medios nacionales se acostumbraron a hablar del Tenerife y él lo defendió sin importarle si debía enfrentarse a clubes como el Real Madrid o periodistas con una extensa trayectoria.

Cometió errores. Pero en el balance, sus aciertos superan con mucho a estos. Los años de oro del tinerfeñismo se vivieron con Pérez al frente. Y subyace en los que convivimos con él la pena de no haber valorado su figura, en el momento, como de verdad merecía. Quizás porque otros vinieron que bueno lo hicieron. No porque él no lo fuera, sino porque ni se acercaron (de lejos) a su capacidad de liderazgo, creatividad, ambición, habilidad o convicción.

Casi 13 años después de su salida de la entidad, llega el homenaje. Seguramente mejorable porque Javier Pérez llevó al Tenerife a tan altas cotas que se hace complicado hallar una fórmula que le haga justicia. Pero algo es algo. Será una oportunidad de cuatro días para mostrarle respeto al Presidente por excelencia. Ojalá, en el futuro, alguien supere su obra. Pero, reconozcámoslo, sea quien sea el siguiente en intentarlo lo tendrá difícil.