Por @PrezLima | Una cosa es arbitrar partidos en la Liga de Fútbol Profesional y otra muy distinta es dirigir encuentros en fútbol base o en categorías de regionales, hay campos y partidos donde vestirse de árbitro es jugarse la vida, como hemos podido ver en el transcurso de estos últimos años.
La dificultad de ser árbitro de fútbol está en el fútbol base y el balompié regional, ser colegiado en estas categorías es muy complicado, aquí no vale mucho lo aprendido en el comité de árbitros; redacción de actas, inglés, liquidaciones, pruebas físicas, reglas de juego, etc. En estas competiciones no profesionales, el árbitro tiene que ser listo y adaptarse rápidamente a las necesidades del encuentro, ser más psicólogo que árbitro.
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