El CD Tenerife ha sabido cambiar el rumbo a tiempo. Aunque dolorosa, sobre todo porque Raúl Agné es un caballero, la decisión de cambiar de entrenador le ha venido muy bien al club isleño. Y no solo por el incontestable dato de que mientras con el ya ex-técnico blanquiazul se habían conseguido dos victorias en 11 partidos, con Pep Martí se han logrado otros dos triunfos en solo dos jornadas; sino también por el cambio de imagen que ha dado el equipo, mucho más agresivo, ambicioso y decidido a buscar la portería rival como hacía tiempo que no se le veía.
Ahora llegarán dos encuentros consecutivos en el Heliodoro Rodríguez López: Córdoba y Girona. Apuesto a que el camino emprendido en estos últimos 15 días no variará y que la puesta en escena va a ser similar. Esperemos que también con óptimos resultados. Pero al margen de lo estrictamente deportivo, permítanme que hoy también comente, siquiera someramente, la situación institucional. Ya sabemos que Miguel Concepción dejará la presidencia en un plazo más o menos corto. Y también que al menos aparecen dos nombres como posibles sustitutos: Pier Luigi Cherubino, que ya ha dicho que optará a la presidencia, y Paulino Rivero, que más tarde o más temprano terminará por dar el mismo paso.
Una cosa sí que me gustaría decir: que haya juego limpio. Y jugar limpio no es inventarse normas gubernamentales ni asustar a los accionistas con incompatibilidades que ni vienen a cuento ni demuestran otra cosa que juego sucio. Si no queremos que se meta la política en el club, que nadie se ampare precisamente en ella.
Y no es precisamente ahora Paulino Rivero al que nos estamos refiriendo, porque el ex-presidente del Gobierno no está siendo apoyado por quienes hasta hace poco tiempo eran sus correligionarios. Paulino Rivero puede ser perfectamente presidente del Club Deportivo Tenerife. Y lo sería si tiene el apoyo mayoritario del número de acciones, porque así son las sociedades anónimas deportivas y lo sería además con todo el mérito de un tinerfeñista que durante muchísimos años ha demostrado su querencia por este club. Y ejemplos, sobran. Ya llegará el momento de enumerarlos.