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[@Golcondomina] El Queso Mecánico que hizo historia en ‘Canal Plus’

Conejo, Coco, Catali, Chesa, Geli, Julio Soler, Juarez,  Menéndez, Zalazar, Aquino y  Antonio. Ésa era la alineación del Albacete Balompié de principios de los 90, el mejor ejemplo de un milagro futbolístico que rozó el cielo con los dedos de la mano de un grupo de jugadores desconocidos hasta el momento con otro técnico muy poco popular: Benito Floro.

Floro, un estudioso del fútbol que luego daría charlas bajo el título La Importancia del saque de banda en el fútbol ofensivo, cogió al equipo en Segunda B y logró ascenderlo a Primera teniendo en las jugadas a balón un filón. Cada vez que el Albacete ´disponía de una falta a su favor aparecía José Luis Zalazar, un futbolista que atesoraba una potentísima pegada. Él era el alma de un equipo en el que la portería era defendida por Luis Gabelo Conejo, guardameta internacional por Costa Rica, además de un joven Delfí Geli, Catali o Dani Aquino, otros de los referentes.
El caso es que con solo 29 años Floro había logrado situar al Albacete en Primera División haciendo del Carlos Belmonte un auténtico fortín. El entrenador asturiano fue pionero a la hora de trabajar el aspecto mental de sus jugadores, teniendo en su equipo de trabajo a psicólogos, algo que llamó mucho la atención en su momento, pero que funcionó. Vaya si funcionó.
En la temporada 90/91, el Albacete, único equipo manchego que ha militado en Primera División, El equipo blanco solo habían jugado anteriormente dos años en Segunda, siendo un habitual de la Segunda B, pero supo asumir el reto de la mejor manera. En el primer duelo de aquella campaña, en el Sadar, los de Floro perdieron por 2-0, pero una semana después el Albacete derrotaría al Valencia CF en el Carlos Belmonte en un duelo que pasará a la historia por el primer transmitido por Canal Plus en directo.
Con 40 puntos, tras haber ganado 16 partidos y haber empatado otros ocho (la victoria se pagaba dos puntos aún) el Albacete llegó a la última jornada de liga con la posibilidad de clasificarse para la Copa de la UEFA. Ya se había ganado el apodo de Queso Mecánico, pero querían hacer historia. Peleaban con el Zaragoza por hacerse con la sexta plaza que daba derecho a ir a Europa porque el Atlético de Madrid, al ganar la Copa, disputaría aquel torneo tan poco vendible como era la Recopa. El Zaragoza les hizo un favor perdiendo por 1-2 frente a un descendido Mallorca, pero los manchegos salieron goleados del Vicente Calderón (4-1)  quedándose a un paso de hacer historia.
Como suele suceder en estos casos, todo cambió para mal tras un curso mágico. Floro se fue al Real Madrid, con el que perdería la segunda liga de Tenerife, además de quedar eliminado en la UEFA por un sorprendente, y sin petrodólares, Paris Saint Germain, mientras que el Albacete solo se mantendría tres años más en Primera, comenzando un periplo por Segunda y Segunda B. Conejo volvería a su país, muy alejado del brillo de aquella temporada, Geli ficharía por el Atlético, logrando el histórico doblete del 97 y Zalazar, que sigue siendo el jugador que más goles ha anotado y partidos ha disputado con el Albacete en Primera, se marchó al Racing de Santander y a jugar a Uruguay, su país, antes de regresar al Alba y acabar retirándose en un equipo de la Tercera manchega.
El Queso Mecánico ya nunca volvería, pero en Albacete jamás se podrán olvidar de un once que hizo historia y que, seguro, mereció tener su oportunidad en Europa.