Redacción Deporpress | La gran no vedad de Pep Martí en la alineación inicial del pasado sábado fue la de Jorge Sáenz de Miera en el centro de la defensa, en el lugar de Germán. El canterano retornó así al equipo titular tras las escasas oportunidades que disfrutó con Raúl Agné cuajando un encuentro sólido y con personalidad.
El futbolista señaló este lunes que sentía “felicidad”, especialmente porque “el trabajo se hizo bien y se reflejó en el resultado. No bajamos los brazos en ningún momento”. Además reconoció que Martí “nos felicitó a todos, nos dijo que el triunfo era merecido. Sería fabuloso seguir gozando de victorias”.
Cambio de míster.- “El cambio de entrenador no es fácil, pero empezar ganando. Es ilusionante y da confianza a todos, jugadores y afición. Hay que seguir así. Cuando Martí jugaba aquí yo ni lo conocía, era muy pequeño. Sé que jugó aquí y tuvo un buen paso por la isla. Mejor que él no nos va a entender nadie. Nos ha dado confianza, veníamos bajos de moral y nos ha dado un plus. Estamos cómodos con él y esperamos que sigan llegando los resultados”.
Su titularidad.- “Me enteré el mismo sábado. Estaba con ganas, deseando contar con minutos y más en el estadio. Me encontré muy a gusto, respaldado por los compañeros. Venía sin jugar y podía notar la falta de ritmo. El Alavés vino con todo, no paran de correr, pero mantuvimos la forma y nos llevamos los puntos. No me esperaba jugar y que el míster confiara en mi sin apenas entrenamientos fue una sorpresa y un orgullo”.
Competencia en el equipo.- “Aquí todo el mundo busca un hueco en el once. Me dio la oportunidad y espero contar con más minutos y hacerlo lo mejor posible. De todo se aprende, sobre todo no bajar los brazos y ser fuerte mentalmente. En cualquier momento te puede tocar jugar y hay que estar preparado”.