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Alejandro Martínez

Por @AleixValero

Hay varios motivos de alegría durante estos días, que nos dejan a las puertas de un fin de semana de nuevo apasionante para el deporte tinerfeño. Por supuesto que el foco principal alumbra al CD Tenerife y sus siete puntos sobre nueve posibles. Empate sobre la bocina incluido, el equipo de Raúl Agné parece haber enterrado el mal inicio de competición, y afronta ahora unas semanas de auténtica reválida: Leganés, Zaragoza, Osasuna, Lugo, Alavés…son duras pruebas para un equipo que, por fin, parece que ha encontrado el camino de los resultados.

Empieza una nueva temporada de la Superliga Femenina de voleibol que nos dejará el pique entre el CV Haris y el CV Aguere; seguro que va a ser apasionante. Las chicas del Granadilla buscan su tercera victoria consecutiva con una María José Pérez desbocada y, ¿llamando a las puertas de la selección?

Pero también vuelve el ba-lon-ces-to ¡Cuánto lo echábamos de menos a los que nos gusta la pelota naranja! Encima después de disfrutar de un inesperado oro en el reciente Eurobasket. Y lo hace con un reto apasionante; ganar por primera vez en el Olímpico de Badalona, una de las cunas del baloncesto nacional. Y con la feliz noticia de la renovación de Alejandro Martínez en el Iberostar Tenerife.

Afronta Alejandro su duodécima temporada seguida en el club aurinegro, y ya tiene firmada una más. Lo que tiene hacer bien las cosas, ir paso a paso sin saltarse etapas. Todavía recuerdo partidos en LEB II, que con los años pasaría a denominarse Adecco Plata. Aquel play off en Hospitalet con una plantilla que era un grupo de amigos y que pude vivir. Más o menos como ahora.

Siempre he sentido una gran admiración por Alejandro. Primero y fundamentalmente  personal, compartiendo hábitat por motivos laborales en el edificio del Diario de Avisos y, por supuesto profesional. Por aquel entonces narraba yo los partidos del Tenerife Baloncesto con sus comentarios ¡Qué tiempos! Comentarios siempre atinados, aprendí de la importancia de callarse y dejar hablar a los que saben, intentando aprender. Jamás vi tanta pasión por este deporte entre ninguno de mis conocidos.

Pasión, sensatez, conocimiento y trabajo, mucho trabajo. Qué raro es en el deporte profesional moderno encontrar excepciones como las de Alejandro; más de una década al frente del equipo. Pero es que es un tipo excepcional, al que felicito por esta nueva renovación, aunque en este caso uno es poco objetivo y más que darle la enhorabuena al coach, se la doy al CB Canarias, que siempre saldrá ganando con ‘Ale’ en el banquillo.