Por @beatrizpalmero
Las victorias llegan con la fuerza de un huracán para llevarse las dudas y traer la confianza cuando sale el sol. Porque si antes, en tiempos malos, todos negaban que existieran esas dudas, ahora, con el alivio de los puntos, el discurso varía y se pasa de la comunicación de crisis a una distendida sinceridad propiciada por el alivio.
Y bueno, es lógico que cuando las cosas no marchan bien uno se replantee los pasos que da, si el camino elegido es el correcto o si está andando en la dirección adecuada. Y más cuando, tal y como ahora han reconocido, el partido en Soria les hizo “entrar en barrena”, según palabras de Vitolo. Tampoco el técnico debía andar muy satisfecho y dudó de si en la pretemporada había elegido bien y optó por hacer probaturas que no hizo en verano. El problema surge cuando no hay fe en lo que se hace y cuando de la duda se pasa a la indecisión. Decía el historiador británico Thomas Carlyle que “para disipar una duda, cualquiera que sea, se necesita una acción”. Y creo que esa acción se dio en Palamós, cuando el grupo dio un paso hacia adelante y peleó por la victoria aún en medio de sus dudas.
Superado ese primer momento, este domingo en el Heliodoro se vio un equipo mucho más suelto, que empieza a pensar más en avanzar que en el camino que recorre. Y, escuchándoles, creo que este inicio ha venido de perlas para reafirmarse en la idea de que sin defender bien no son nadie y de que cualquiera puede llegar y pintarte la cara si no das el cien por cien y si tu mente no está al cien por cien en cada partido.
Y aunque los resultados mandan, y dos derrotas ponen bajo la lupa cualquier acción, lo cierto es que la liga es larga para andar con urgencias tan pronto, aunque son tan inevitables como pensar que el cómo se juega importa más que el resultado de ese juego. Así que demos por bueno todo lo que ha pasado, primero porque los resultados ya han llegado y, segundo, porque las dudas han llegado en el momento preciso, en el principio. Ya lo advertía un ilustre como Sir Francis Bacon: “Si comienza uno con certezas, terminará con dudas; mas si se acepta empezar con dudas, llegará a terminar con certezas”.