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[Vida2Fit] Principio de prioridad

Por @Vida2Fit | Que en la vida hay que priorizar pocos lo van a discutir, estamos cansados de oírlo a nuestros jefes directos que prioricemos trabajos en momentos de estrés laboral y en esos casos siempre a favor de la empresa, lógicamente.

Pero en esta sección no vengo a hablar de conflictos laborales sino de deporte y nutrición por lo que en este caso cuando hablemos de priorizar, estaremos haciéndolo siempre a favor del rendimiento deportivo, algo que por desgracia la mayoría de deportistas no hace y que muchos entrenadores, poco cualificados, no tienen en cuenta cuando planifican el entrenamiento de un deportista o de un grupo de ellos.

El principio de prioridad es un principio básico, aplicable por tanto a todo deportista incluso novatos en la actividad física.

Los lectores ahora estarán pensando en que esto debe ser complicado de poner en práctica si esta gente dice que se utiliza poco, pero no, no es así. Es muy sencillo.

Se trata de administrar recursos e invertirlos de manera inteligente en la búsqueda del progreso en el desarrollo de nuestras habilidades físicas.

Hablamos principalmente del recurso de la energía.

Pongamos un ejemplo rápido cogiendo a un corredor de fondo como referencia y vamos a pensar en su entrenamiento de un lunes cualquiera. Pero antes vamos a analizar que habilidades tiene muy desarrolladas este corredor. Es rápido, esprinta bien, físicamente está en forma, pero su punto débil es la llegada de la fatiga, su resistencia, por lo que sus entrenamientos suelen terminar siempre antes de lo previsto con la aparición del agotamiento  muy pronto.  Y además le apasionan las pruebas de larga distancia, vaya por Dios.

Entrena de lunes a viernes de una manera intensa y los sábados de una manera muy suave para recuperarse. El domingo, como todo hijo de vecino, descanso, sillón, comida y más descanso.

Podemos afirmar que el lunes sus depósitos de energía estarán al máximo de su capacidad. No el viernes o el miércoles sino el lunes. Por tanto cuando planifiquemos el entrenamiento de ese lunes ¿qué debemos trabajar?; ¿la fuerza?, ¿la velocidad?, ¿la potencia?, ¿la resistencia?

Claro amigos, ya saben por dónde voy. El principio de prioridad nos dice que invirtamos todo ese exceso energético en entrenar nuestra peor habilidad, la resistencia en este caso.

Probablemente si un lunes pletórico de glucógeno le preguntamos al deportista que desea entrenar nos dirá que la velocidad, porque es su punto fuerte y la tendencia es hacer lo que nos hace sentirnos bien en momentos de auge energético, no aquello que nos supone esfuerzo y sacrificio.

Seguramente aquellos hombres que nos leen y que van a diario al gimnasio a levantar pesas en busca del ansiado físico que muchos de los “tronistas” de la televisión usan para pavonearse, tienen como entrenamientos más placenteros aquellos que le permiten desarrollar los pectorales y los bíceps, que por supuesto tiene una explicación neurológica que todo entrenador conoce.

Pues justamente son los grupos musculares que los chicos entrenan los lunes, mientras que su tren inferior lo dejan para final de semana con la esperanza que algún compromiso les evite asistir ese día al gimnasio.

Como esta técnica la repiten semana si y semana también, resulta la verdadera morfología de esos “princesos” que en verano llenan nuestras playas y son más parecidos a pollos desplumados que a figuras helénicas donde las proporciones físicas son sinónimo de belleza y arte. Esas proporciones que todo practicante de fisicoculturismo ansiamos cada día.