[review]Aleix Valero | Ahora que tan de moda y viral se ha puesto el asunto del rodaje de la quinta entrega de la saga ‘Bourne’ en Tenerife durante estas semanas, cabría recordar que la tercera, curiosamente la última protagonizada por el nominado al Óscar Matt Damon antes de este quinto film, llevaba por título “El ultimátum de Bourne”.
Fea palabra donde las haya puesto que casi siempre precede a un hecho dramático o no deseado, de consecuencias negativas. El caso es que el entrenador del CD Tenerife, Raúl Agné, podría estar viviendo este fin de semana su propio ultimátum, que esperemos resuelva tan favorablemente como el actor hollywoodiense, quien venció a la muerte para volver más fuerte a la acción, algo que el técnico de los blanquiazules también espera con los suyos.
Palamós dictará o no sentencia después de una semana dura, muy dura, suponemos para el técnico, familiares y, claro está sus jugadores. Un solo punto en cuatro jornadas, otra vez la prematura eliminación de la Copa el Rey, y recordar sus escasas cinco victorias en 24 partidos desde que llegó, no son ni mucho menos trago agradable para nadie.
Pero así es la ley del fútbol. La que corta la cuerda siempre por el lado del más débil, protagonista en las derrotas, actor secundario en las victorias. Con toda esa carga, que aparenta llevar bien, incluso poniéndose más piedras en la mochila para aliviar y proteger a sus jugadores, afronta Agné y el Tenerife un partido harto complicado.
Buena fe de ello refleja el encuentro de la temporada pasada, donde parecía que los blanquiazules no tendrían problemas en hincar el diente a un equipo más amateur que otra cosa. Y todos sabemos cómo acabó. Derrota 2-0, con goles de Pitu de falta directa, y una imagen bastante pobre.
Además no podrá contar con uno de sus lugartenientes. La baja de Aitor Sanz puede resultar crucial, a pesar de que hasta el propio entrenador reconocía que un descanso podría venirle bien. Pero a día de hoy Aitor es indiscutible para su Tenerife. La vacante el madrileño puede ocuparla Alberto, con el que ha venido ensayando durante la semana en esa posición, y podría ser el escudero de Vitolo en la medular.
A falta de confirmar que sistema o dibujo táctico dispondrán los tinerfeños sobre el terreno de juego, asunto menor para el míster, la principal duda estriba en saber si el lateral Cristian García ocupará su puesto natural, o de nuevo insistirá con el ensayo de incrustarlo en la línea media, idea a no descartar puesto que también ha probado esta solución.
Y a buen seguro habrá novedades también en la línea defensiva. Al margen de la ubicación de Cristian García, la probable alineación de Alberto más adelantado deja una plaza, que seguramente sea para el veterano Carlos Ruiz ausente en la cita ante el Oviedo. Jorge podría ser su pareja, pero Germán vuelve a la convocatoria, por lo que nada es descartable.
La baja de Omar Perdomo por lesión, y de Jairo por decisión técnica abre un nuevo puesto en el once inicial. Nadjib vuelve a ser convocado y parte con opciones, pero ¿Por qué no podría repetir la fórmula ante el Nástic de alinear a Abel empezando por ese costado? En definitiva muchas interrogantes que se despejarán apenas una hora antes de un partido que esperemos sea es punto de inflexión que alivie la tensión en la soga sobre el míster blanquiazul.
El rival de turno tampoco llega en su mejor momento, aunque al menos ya ha saboreado la victoria en este curso. Fuerte en su feudo se deshizo 3-0 del Deportivo Alavés sumando sus únicos puntos hasta el momento, aunque fue capaz de avanzar en Copa del Rey eliminando en casa al Albacete (2-1).
También tendrá problemas el técnico de los catalanes, Oriol Alsina, que no podrá disponer de su guardameta titular René Román, que se fracturó un brazo precisamente en el envite de Copa. Además tampoco será de la partida un jugador, de tantos, que sonó para el Tenerife, su lateral izquierdo Samu de los Reyes, lesionado en un tobillo, pero en el que un ex blanquiazul como Juanjo Expósito amenaza con hurgar en la herida de los insulares y, de paso, en el futuro de Raúl Agné al frente del equipo.