Redacción Deporpress | El fútbol ya no es en abierto. Los nuevos contratos con los operadores televisivos han provocado un nuevo paisaje que obliga a quien lo desee a suscribirse a las diferentes plataformas para poder ver a sus equipos favoritos, siendo Movistar el único tenedor de los derechos al completo de La Liga. ¿Y esto en qué afecta o beneficia a las marcas? Los expertos en publicidad vaticinan que, aunque podría parecer todo lo contrario, este nuevo paradigma beneficia en gran medida a quienes inviertan en estos momentos en anunciarse físicamente convirtiendo al estadio Heliodoro Rodríguez López en la mejor de las opciones.
Con más de ocho mil abonados, muchos seguidores han optado este año por dejar a un lado la opción de ver el fútbol desde casa y acudir al recinto capitalino. Una media de 9.000 asistentes cada quince días a los que las marcas canarias pueden impactar con sus nuevas campañas haciendo uso de los diferentes soportes publicitarios que hay a su disposición en el interior del campo. Vallas, grafismos sobre césped o el uso del marcador electrónico que es capaz de emitir audio e ideal principalmente para comunicar en los momentos de descanso, antes o después del encuentro. Aunque si se desea, otra de las opciones de gran impacto son los eventos de promoción con los que se puede dar a conocer la marca de una manera más personalizada y que pueden llevarse a cabo tanto fuera del estadio como en sus zonas comunes.
De cara al exterior y tomando como punto de partida las emisiones televisivas, el hecho de situar a las empresas en el anillo de juego permitirán su exposición en miles de hogares que además han personalizado su señal para ver, exclusivamente, el partido del Tenerife. Para poner publicidad en el estadio del Tenerife puedes pinchar en ese enlace o solicitar más información en las oficinas del club, en el propio estadio capitalino. La prensa gráfica también se alía positivamente. Miles de lectores que, tras el encuentro, hojean las crónicas y fotografías. Al fondo, su marca. Mejor lunes, imposible.