Redacción Deporpress | Raúl Agné fue tajante tras el partido. “Hoy hemos tocado fondo. Anímicamente. Nunca habíamos perdido tantos balones como hoy. Queda mucho trabajo a nivel de coco. El problema ya no es que te marquen a balón parado, es que hemos empezado concediendo faltas porque estábamos en nuestro campo. No tiene nada que ver con el esfuerzo, es evidente que se vacían pero no están en buen momento». «Si tú con balón no eres capaz de hacer las cosas, al final tienes que asumir otras cosas del juego. La salida de Martínez en la segunda parte fue decisión técnica. Cuando no te salen las cosas tienes que intentar buscar otra manera de atacar».
«El dibujo no se toca, esto no es geometría. Mi obligación como entrenador es que cuando algo no sale, sin volverlos locos y sin salir del patrón que tenemos marcado, es intentar buscar soluciones. Igual que cuando un equipo va rodado soy de variar poco y cuando ya estás empalmado total soy capaz de hacer cinco cambios porque todo es muy positivo. Todo lo contrario a lo de ahora. No me considero un tarado, soy reflexivo e intento dar con la tecla que ahora mismo no la estamos dando».
Sobre una posible destitución «yo sé cuál es mi trabajo. A día de hoy lo único que me preocupa es que el Tenerife levante la cabeza, yo nunca seré un problema, me visto por los pies. Es normal que la gente se marche decepcionada y con razón porque no estamos bien. No entreno pensando en lo que pueda pasar». «Yo no hago nada para la galería, lo que intento es ser cerebral y estar aislado. Pero si no hay continuidad en el juego sufro como ellos también. Ahora estoy en el vestuario y sé lo que sienten y padecen. Que nadie piense que les da igual», matizó. Para finalizar habló de dos hechos puntuales sobre el campo: «La expulsión de Aitor Sanz le vendrá bien descansar porque no está en su mejor versión, sobre la lesión de Cámara aún no sé cómo está». «Aquí no hay nada innegociable. Espero que Ricardo juegue pero aún no lo veo», concluyó.