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A vueltas con la Copa

Por @AleixValero

La Copa del Rey no interesa a nadie. Se la han cargado. O mejor dicho, no le interesa a los que más lloran por ella sean por unas cosas u otras. Es decir, a los clubes, entrenadores y jugadores. Solo a los más nostálgicos aficionados les sigue apasionando un torneo que podría ser precioso o cuando se da alguna eliminatoria en la que un pequeño club sueña con derrotar al Goliat de turno.

FC Barcelona, Real Madrid, Atlético, tal vez Valencia, Sevilla y Athletic Club. Poco margen para la sorpresa. Año tras año saquen de ahí tres de cada cuatro semifinalistas. Y al Tenerife tampoco le interesa. A ninguno de los equipos de Segunda División. Tal vez algo más a los de Segunda B y Tercera, con mucha suerte si avanzan, por aquello de que les toque el gordo anticipado de la Navidad y cierren su presupuesto anual antes de fin de año.

Ni a Agné ni a nadie. Molesta. Y no lo digo ya por el hecho de que desde hace siete años, temporada tras temporada, veamos al Tenerife caer en primera ronda. Ya nos lo tomamos a cachondeo ¿Y si hubiéremos eliminado al Leganés? Pues nos habría tocado parecido rival y otro miércoles molesto en el calendario. Porque los entrenadores se han encargado en los últimos años de terminar por desprestigiar una competición que sus propios clubes han condenado a muerte. Pongamos que hubiéramos ganado al Nástic. Después empate en Huesca… ¿A alguien le inquietaría la derrota del otro día en Copa?

Los técnicos utilizan la Copa del Rey para hacer rotaciones, dar oportunidades a los que menos minutos juegan en la liga. Dar descanso a titulares y que sirva de banco de pruebas. Equipos descafeinados porque en realidad saben que poco pueden hacer para avanzar hasta las rondas finales. La Copa del Rey es sota, caballo y rey ¡Pero si hasta los entrenadores de Segunda División B y Tercera hacen lo mismo!

Y la culpa es de los clubes, de aquellos que votan, desde la Primera División hasta la categoría más baja, por no cambiar el sistema de competición. Por aceptar lo que los grandes mandan, que también la desprecian hasta cuartos o semifinales. No tiene el premio que se merece. Las gradas están casi vacías en las primeras rondas. Yo intentaría cambiarla por completo, pero los clubes son cobardes, callan y tragan.

Eliminatorias de partido único, en campo del equipo de menor categoría, y si son de la misma, sorteo puro y duro. Hasta la final. Y con todos los equipos en el bombo desde primera ronda. El campeón, a la Champions League. Verían si los clubes se lo tomarían más en serio, por ejemplo los de la zona media alta de Primera. Sin tiempo para probaturas. A salir con todo desde el primer minuto. Es más, reparto de derechos televisivos para los equipos en función de las rondas que vayan superando, al estilo de la Champions por ejemplo. Prestigio y dinero. Dos alicientes únicos para atraer la atención de las entidades.

No hace tanto la Champions League se llamaba Copa de Europa, solo iban los campeones de cada país ¿Por qué no volver a eso? Es decir, el campeón de Liga, a la Champions. El de Copa del Rey, otra plaza. Y los otros dos puestos para la competición continental a modo de play off desde el segundo clasificado hasta el quinto. Eliminatorias intensas por la Champions, y el perdedor de cada una de estas, a la Europa League. Al menos este sistema de play off ha animado la Liga Adelante en los últimos años ¿o no? Nadie se relaja hasta el final. Y apenas sobran jornadas, casi siempre hay y habrá algo en juego.