Redacción Deporpress | El encuentro de la noche de este domingo ante el Sporting de Gijón en el Rodríguez López ha servido para dar por inaugurada la serie de partidos de pretemporada ante equipos de Primera División. El conjunto de Raúl Agné salió con la firme intención de agradar al público en el primer test disputado en el recinto capitalino, algo que consiguió, aunque al final no pudo conseguir el trofeo.
“Buenas sensaciones y un final cruel” es el titular del rotativo El Día en su edición de este lunes para sus lectores. “Los partidos de pretemporada suelen seguir un patrón similar: ganas de agradar e intensidad durante la primera media hora, cansancio luego y carrusel de cambios después. En ese guion se movió el primer test serio de la pretemporada para un Tenerife que presentó a sus dos grandes novedades en el once inicial. Ante un Sporting de Primera, pero con la plantilla del ascenso por aquello de las limitaciones presupuestarias que impone la Liga de Fútbol Profesional (LFP), dieron la cara los nuevos, los canteranos y los del año pasado”.
Por su parte, Diario de Avisos lleva el triunfo bajo el título “Desacierto desde los 11 metros”. En primera plana expone que “El CD Tenerife perdió su primer partido de pretemporada frente a un Sporting de Gijón que no fue superior a la conclusión de los 90 minutos reglamentarios. Simplemente los asturianos fueron más certeros desde el punto fatídico de los 11 metros, pues la Copa Enmasa se decidió en la tanda de penaltis. La primera parte se desarrolló por los cauces normales de un amistoso de pretemporada: juego soso, aburrido, carente de fluidez, dinamismo y, lo que es peor, casi sin ocasiones. Bien se podría decir que el dominio del juego correspondió al equipo local. Incluso también los pocos acercamientos que hubo a la portería local”.
Por último, La Opinión de Tenerife elige “El Tenerife agrada, el Sporting gana”. En el relato se explica que “Los partidos de pretemporada no dejan conclusiones categóricas ni envían señales definitivas. Pero el Tenerife de ayer, si bien no ganó, dejó en el aficionado un regusto agradable y una sensación inequívoca de equipo competitivo. Nunca pareció que fuese el Sporting el conjunto de Primera y solo al final se vio a los asturianos con opciones de llevarse el trofeo. Lo consiguieron gracias a un error flagrante de un dubitativo Carlos –anoche impreciso– en los compases finales de un partido serio, competido y a veces incluso con más intensidad de la estrictamente necesaria. Hasta hubo amarillas, más de la cuenta para lo que precisa un amistoso”.
PRENSA DE GIJON
El Comercio titula su crónica: «El Sporting doblega al Tenerife», exponiendo que «Un gol de Jony a tres minutos del final permitió al Sporting igualar un partido que tenía perdido, para dar paso a los penaltis, en los que los rojiblancos fueron más certeros para ganar el trofeo tinerfeñista. Abelardo siguió su plan de pruebas en el Heliodoro Rodríguez, tanto de jugadores como de estilo de juego. Inicialmente utilizó un 4-4-2, con Guerrero y Carlos Castro en el eje del ataque flanqueados por Carmona y Hugo Fraile en las bandas. En el centro del campo, Sergio llevaba el peso del juego, con el apoyo de Rachid, mientras que en el eje de la zaga Guitián fue el compañero de Luis Hernández para buscar profundidad en las bandas con los apoyos de Lora e Isma López.».
Por su parte, La Nueva España elige: «Empate de despedidas». En el interior de la crónica se explica que «En medio de un duelo que casi se medía por quién devolvía más fuerte la última patada, el Tenerife asestó un contragolpe que abriría el marcador. Omar perfiló el desmarque, desde banda izquierda, a la espalda de los centrales del Sporting. Un movimiento con el que tumbó a la zagra gracias a un balón largo medido que le hizo plantarse solo ante Alberto con Guitián como único perseguidor. No perdonó el tinerfeñista. Un golpe necesario para que el Sporting empezara a despertar».